La Alta Comisionada de las Naciones Unidas en Caracas
La Alta Comisionada de las Naciones Unidas en Caracas - EFE

Bachelet termina su visita a Caracas entre críticas y pocos resultados

En las 48 horas de su agenda compartió seis horas con la oposición y el resto del tiempo con el chavismo

Corresponsal en CaracasActualizado:

No hizo milagros pero mostró al mundo la magnitud de la tragedia de Venezuela. Michelle Bachelet, la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de la ONU, reconoció la magnitud de la crisis humanitaria, la violación a los derechos humanos, las torturas a los presos políticos y, por lo menos, logró la promesa de «rectificar» por parte del régimen de Nicolás Maduro.

Durante los tres días de su breve estancia en Caracas (del 19 al 21 de junio), Bachelet no visitó las cárceles donde están detenidos más de 700 presos políticos, ni ningún hospital ni región en el interior del país para comprobar el deterioro de la infraestructura. En las 48 horas de su agenda compartió seis horas con la oposición y el resto del tiempo con el chavismo.

Su comunicado breve de un solo folio fue leído en el aeropuerto Simón Bolívar en Maiquetía minutos antes de embarcar su avión de regreso a Ginebra, el viernes a las 10 de la noche (hora local), tras despedirse de Maduro con quien sostuvo la reunión de cierre de su visita. El mandatario quedó muy satisfecho con su declaración oficial, mientras que, la oposición se mostró en conflicto entre los que valoraron su lado positivo, otros la ponderación de su postura y la inutilidad de su visita.

Maduro dijo que asumirá con «seriedad» las recomendaciones de Bachelet. Y a través de la emisora Unión Radio afirmó que su visita fue un éxito para el país. Bachelet también sostuvo un encuentro con Diosdado Cabello en la Cancillería.

De la visita quedó el sí para crear una oficina nacional de la Alta Comisionada en Caracas. Un pedido explícito de la Asamblea Nacional opositora, que preside Juan Guaidó, también como presidente encargado de Venezuela. Con el líder opositor solo se reunió una hora.

Así lo destacó Bachelet: «Hemos alcanzado un acuerdo con el gobierno para que un pequeño equipo de dos oficiales de los derechos humanos permanezca aquí, con el mandato de proveer asistencia y asesoría técnica, pero también muy importante continuar monitoreando toda la situación de los derechos humanos en Venezuela».

El opositor Frente Amplio Venezuela Libre saludó la apertura de una oficina permanente de la Alta Comisionada porque «nos da la esperanza de que se tomen acciones que permitan un seguimiento exhaustivo a las violaciones de los derechos humanos en Venezuela, pero sobre todo que se conozca la verdad, se haga justicia y comience un camino hacia la recuperación de la democracia», dijo en las redes sociales.

Testimonios desgarradores

Bachelet sostuvo una reunión larga de cinco horas con los familiares de las víctimas de la represión y torturas de los presos políticos. Fueron 200 personas que relataron su testimonio, dijo Alfredo Romero, director del Foro Penal Venezolano.

La expresidente de Chile se conmovió con los relatos desgarradores de las presos torturados al punto de llorar y abrazar a los familiares según revelaron Juan Requesens, el padre del diputado Requesens y el diputado Gilber Caro.

Uno de esos relatos lo protagonizó Sandra Hernández, esposa del Sargento de la Guardia Nacional (GNB) Bandres Figueroa, quien desconoció la autoridad de Maduro junto a otros 24 efectivos en Cotiza, el 23 de enero pasado cuando fue proclamado como presidente Guaidó.

Sandra detalló las graves violaciones que sufrió su pareja en la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en Boleíta, Caracas. «Lo amarraron, lo golpearon, lo colgaron por ocho horas o más». «Fue electrocutado, lo colgaron de los pies hasta que se desmayaba, luego lo mojaban y lo electrocutaban para despertarlo», declaró la joven mientras Bachelet escuchaba atentamente. Pero las vejaciones no se detuvieron allí. Según su pareja, a Figueroa «le colocaron una bolsa para asfixiarlo, intentaron violarlo con un palo, le abrieron las piernas entre dos personas mientras le golpeaban los testículos. Lo golpeaban tanto que defecaba y lo obligaban a comerse sus heces, cosa que era imposible y vomitaba…».

Andreina Baduel, hija del exministro de Defensa general Raúl Baduel, preso desde hace 10 años le dijo a Bachelet: «Usted sabe lo que siento al ser hija de un preso político». En su comunicado Bachelet afirmó: «Fue doloroso escuchar el anhelo de las víctimas y familiares para obtener justicia ante la violación de los derechos humanos o víctimas de la violencia política por ser partidarios del régimen. Hago un llamado para liberar a todos los detenidos y privados de la libertad».

Bachelet también resaltó en su declaración que «la situación sanitaria sigue siendo crítica. El costo y la falta de anticonceptivos han contribuido al incremento de embarazos adolescentes y la mortalidad materno-infantil. Subrayo la ausencia y escasez de medicamentos, y reitero llamado al gobierno para tener en cuenta el tema de la salud».

Pero lo que más polemizó fue lo que dijo respecto del diálogo en Noruega entre el régimen y la oposición que ha fracaso en anteriores oportunidades. «Todas las voces deberían ser incluidas y la crisis solo puede ser resuelta con la participación de todos los actores de la sociedad, pero manteniendo la neutralidad. Mantener posiciones arraigadas en cualquiera de los dos lados solo agravará la crisis. Insto al diálogo facilitado con Noruega, a dejar a un lado las ganancias cortoplacistas, y enfocarse en logros a corto y mediano plazo».

Lester Toledo, diputado exiliado de Voluntad Popular, y encargado de la ayuda humanitaria dijo por las redes: «Que vergüenza de declaración. Irresponsabilidad mayúscula pretender comparar a líderes políticos con criminales vinculados al narcotráfico, terrorismo y violación de derechos humanos. No somos dos bandos iguales, ellos construyeron un estado criminal y sin uso de la fuerza no salimos de esta».

Bachelet presentará su informe a las Naciones Unidas el próximo 5 de julio, fecha de la independencia de Venezuela, cuando hará gala de su neutralidad y ponderación. Sus lágrimas por el sufrimiento de los torturados son personales.