Theresa May recibe al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en el exterior del 10 de Downing Street
Theresa May recibe al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en el exterior del 10 de Downing Street - REUTERS

May afirma, ante Netanyahu, que los «asentamientos ilegales» son un «obstáculo» para la paz

La «premier» británica se mostró, durante el recibimiento a su homólogo israelí en visita oficial, partidaria de la creación de dos estados

LONDRESActualizado:

La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, ha trasladado este jueves a su homólogo israelí, Benjamin Netanyahu, la «preocupación» de Reino Unido por los «asentamientos ilegales» que Israel mantiene en territorios ocupados, coincidiendo con el centenario de la Declaración de Balfour.

Los dos líderes han mantenido una reunión en Londres la que, según Downing Streeet, «han discutido la necesidad de superar los obstáculos para la paz». La 'premier' británica ha expresado su «gran preocupación por los asentamientos ilegales», a pesar de que no son «el único obstáculo» para alcanzar la paza en Oriente Próximo. En este sentido, May ha reconocido que «el pueblo de Israel se merece vivir libre del azote del terrorismo y de la incitación antisemita». Asimismo, la «premier» también respaldó ante su colega israelí la solución de dos Estados para la paz entre Israel y Palestina.

Los dos gobernantes se han citado para conmemorar el centenario de la Declaración de Balfour, bautizada en honor del ministro de Exteriores británico que la redactó --Arthur Balfour--. El texto, de 67 palabras, dio pie a un proceso que culminó con la creación del Estado de Israel.

Declaración Belfour

El texto avanzaba que Londres dedicaría «sus mejores esfuerzos para facilitar la realización de ese objetivo», al tiempo que recalcaba que no se debía «hacer nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina».

En el centenario de la Declaración Balfour, Netanyahu se reunió, además de con May, con el ministro de Exteriores británico, Boris Johnson, y asistió anoche a una cena de gala en el palacete londinense de Lancaster House junto a la primera ministra.

En un acto al que rehusó asistir el líder de la oposición en el Reino Unido, Jeremy Corbyn, May criticó el antisemitismo que cuestiona «el derecho de Israel a existir».

«Estamos orgullosos de la relación que hemos construido con Israel», afirmó May en el discurso de Lancaster House, en el que llama a defender «un Israel seguro y próspero junto con un Estado Palestino soberano y viable».

May subraya además que criticar las acciones del Gobierno de Israel no puede ser una excusa para extender el «odio contra el pueblo judío».

Protestas

El aniversario de la declaración Bafour ha generado protestas en las calles de Londres, así como en varias ciudades de Cisjordania y la Franja de Gaza, principalmente para reclamar también a las autoridades británicas que reconozcan ahora el derecho de los palestinos a tener un Estado propio. Los palestinos, de hecho, ven en la Declaración de Balfour una extralimitación de Reino Unido, al que han acusado de entregar tierras ajenas.

Reino Unido mantuvo el control de Palestina desde 1922 hasta finales de la Segunda Guerra Mundial. Israel declaró su independencia en 1948, al finalizar el mandato británico y después de que la Asamblea General de la ONU votase en 1947 a favor de un plan para realizar una partición de Palestina en un Estado árabe y otro judío.