Miles de afganos han protestado a las puertas de la base militar de Bagram - afp

EE.UU. pide disculpas por quemar ejemplares del Corán en una de sus bases en Afganistán

«No fue algo intencionado», asegura un mando militar estadounidense. Más de 2.000 afganos se han manifestado y han tirado piedras contra la instalación. Restos del libro sagrado fueron hallados en contenedores

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Más de 2.000 afganos se han manifestado frente a la base aérea militar estadounidense de Bagram en protesta por la supuesta profanación de ejemplares del Corán, el libro sagrado del Islam, por parte de las tropas internacionales. «Hay entre 2.000 y 3.000 manifestantes tirando piedras contra la base y gritando lemas contra los extranjeros», explicó un alto responsable policial de la provincia de Parwan (donde se encuentra Bagram).

Los helicópteros militares estadounidenses han lanzado llamaradas en un intento por dispersar a la multitud, según ha indicado un reportero de Reuters. Varios trabajadores locales habrían informado de que los ejemplares del Corán habían sido quemados en el interior de la base de Bagram y tirados a los contenedores de basura, según la portavoz del gobierno provincial, Roshna Jalid, que añadió que «los trabajadores que suelen recoger la basura en el exterior de la base encontraron los restos de los libros del Corán».

El comandante de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN, el general John Allen, ha ofrecido sus «sinceras disculpas por las ofensas cometidas al presidente de Afganistán [Hamid Karzai], al Gobierno de la República Islámica de Afganistán y, lo que es más importante, al noble pueblo de Afganistán». «Cuando tuvimos conocimiento de estas acciones intervinimos inmediatamente para pararlas. El material recuperado será entregado a las autoridades religiosas apropiadas», explicó. «No fue algo intencionado de ninguno de los modos», aseguró Allen, sin dar detalles sobre el incidente.

Quema del Corán en Florida

La base de Bagram, situada a una hora de carretera al norte de la capital, Kabul, cuenta en sus instalaciones con un centro de detención para prisioneros de guerra de las fuerzas estadounidenses en el que, según diversos informes, se han producido torturas y malos tratos contra supuestos talibanes.

El pasado mes de abril, la decisión de un pastor evangélico norteamericano de quemar un ejemplar del Corán en Florida provocó tres días de protestas en Afganistán. En aquel contexto, once personas -incluidos siete trabajadores extranjeros de la ONU- murieron después de que una multitud atacara un edificio de Naciones Unidas en la ciudad de Mazar-i-Sharif, en el norte, y otras nueve personas perdieron la vida y más de 80 resultaron heridas en otro enfrentamiento en la ciudad de Kandahar (sur).