La bandera siria y la rusa ondean juntas en Siria
La bandera siria y la rusa ondean juntas en Siria - EFE

Los actores en el avispero sirio

La guerra tiene un nivel de rivalidad entre potencias y otro de lucha religiosa

Corresponsal en Oriente PróximoActualizado:

La guerra en Siria se ha convertido en un conflicto en el que las grandes potencias mundiales y regionales dirimen sus diferencias. La guerra tiene una dimensión global, la que enfrenta a Washington y Moscú, pero otra regional y religiosa entre los gigantes suní, Arabia Saudí, y chií, Irán, con Israel como gran aliado de los saudíes para frenar la expansión de la república islámica. Estos son los principales actores sobre el terreno:

Rusia

Es junto a Irán el gran apoyo militar del Gobierno, pero es además un aliado con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde ha bloqueado en doce ocasiones resoluciones que pudieran penalizar de alguna forma a Bashar Al Assad. Su entrada de lleno en la guerra se produjo en septiembre de 2015, cuando el Ejército sirio perdía terreno ante los grupos opositores y Daesh. Desde que comenzó el apoyo aéreo ruso y el despliegue de asesores y tropas sobre el terreno el ejército sirio avanza y no para de lograr victorias como en Alepo, Deir Ezzor o Guta. Los rusos tienen dos bases en Siria (una de ellas en Tartús, la única salida que tienen al Mediterráneo) y ya han advertido a Donald Trump de que responderán en caso de que ataque.

Irán

La república islámica tiene un acuerdo con Siria de «defensa mutua» en caso de agresión externa y es uno de los países que ha estado al lado de Assad desde el primer día. Los iraníes necesitan un gobierno aliado en Damasco para mantener lo que llaman el «eje de la resistencia» entre Teherán, Damasco y Beirut, frente a la «entidad sionista» (Israel). Si Rusia se ha encargado de la cobertura aérea, Irán está sobre el terreno y ha formado un ejército de milicias chiíes para apoyar al ejército. El papel de grupos como el Hizbolá libanés es clave para explicar el avance de las fuerzas sirias. Los iraníes cuentan con efectivos de la Fuerza Quds, brazo exterior de la Guardia Revolucionaria, y la posibilidad de que establezcan bases en Siria es el motivo de mayor preocupación para el vecino Israel.

Turquía

Pese a la buena relación existente entre Assad y Erdogan hasta 2011, el estallido de la revolución enfrentó a los dos líderes y el presidente turco apostó por el cambio de régimen apoyando al Ejército Sirio Libre (ESL) y abriendo su frontera para la llegada de yihadistas de todo el mundo que acabaron en las filas de grupos como Daesh. Siete años después, el plan se ha torcido para las autoridades de Ankara que se han visto obligadas a lanzar dos operaciones militares para evitar el establecimiento de un Kurdistán fuerte y unido en el norte de Siria. Ahora Turquía colabora con Rusia e Irán, los dos grandes aliados de Assad, en el proceso de paz de Astaná que ha eclipsado del todo al que impulsa Naciones Unidas en Ginebra.

Unidades de Protección Popular (YPG)

Las milicias kurdas han crecido hasta convertirse en el principal aliado de Estados Unidos en la lucha contra el grupo yihadista Daesh. Las YPG son el brazo sirio del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), lo que ha provocado la intervención militar de Turquía, que ha arrebatado a los kurdos el cantón de Afrín. Su papel fue clave en la toma en octubre de Raqqa, capital de Daesh en Siria, y mantienen una relación de no agresión con el ejército de Siria y sus milicias aliadas, que en el caso de Afrín incluso enviaron hombres de refuerzo para intentar frenar la invasión turca. Están desplegados en el noroeste del país y en su zona de influencia se encuentran los 2.000 soldados que tiene Estados Unidos desplegados.

Frente Fatah Al Sham, Daesh y Ejército del Islam

Aunque en 2016 su líder, Mohamed Al Julani, rompió cualquier afiliación con «entidades externas», el Frente Fatah Al Sham, antes conocido como Frente Al Nusra, sigue siendo considerado la franquicia local de Al Qaida (AQ). Su bastión es la provincia de Idlib, al norte del país y fronteriza con Turquía.

El Ejército del Islam es otro de los grandes grupos yihadistas y su gran feudo estaba en Guta, en el cinturón rural de Damasco. Hace una semana se rindió y pactó con el régimen su evacuación al norte de Alepo, a una zona de influencia turca. Este grupo fue la gran apuesta de Arabia Saudí para intentar derrocar a Al Assad, pero fracasó.

Daesh ha perdido lo que fue su califato, pero sigue presente en el campo de refugiados palestino del Yarmouk, al sur de Damasco, y en una zona fronteriza con Israel. Su papel en Siria ha pasado a ser residual.