Estado Islámico se hace con el control de otra ciudad en el norte de Libia

La bandera negra de los yihadistas ya ondea en la localidad de Haraua tras entrar sin oposición ante la huida masiva de los habitantes

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La rama libia del grupo yihadista Estado Islámico (EI) tomó el control de la localidad de Haraua, vecina a la ciudad de Sirte, a unos 440 kilómetros al este de Trípoli, informó hoy a Efe una fuente de seguridad de la localidad.

Según su relato, los yihadistas se instalaron en los principales barrios y en el aeropuerto sin encontrar oposición, ya que las fuerzas de elite del gobierno considerado rebelde en Trípoli habían huido.

Nada más entrar, exigieron a los habitantes de Haraua una compensación de dos millones de libras (1.300.000 euros) por las bajas causadas en sus filas por la milicia de elite "Falange 166", que forma parte de la plataforma Fayer Libia (Amanecer de Libia), fiel al Gobierno rebelde de Trípoli.

Según la fuente, antes de abandonar la ciudad los milicianos de Fayer Libia habían logrado matar a 23 yihadistas en combates en el este del país.

Además, exigieron la salida de todos los responsables de las mezquitas y de los organismos gubernamentales, así como las comisarías de policía, con el fin de levantar la bandera de la organización en esas instituciones.

La fuente agregó que los yihadistas entraron a la ciudad a bordo de una caravana de coches llenos de fusiles y otras armas ligeras entre el pánico de la población, que se sumó a la huida de las fuerzas de Seguridad.

La localidad Haraua esté situada entre Sirte, también bajo el control del EI, y Al Nufaliya, ciudad de origen de ocho combatientes del grupo yihadista muertos en la Irak y de uno de los oficiales más destacados del autoproclamado califa, Abu Bakr a Baghdadi

Guerra en Libia desde la caída de Gadafi

Libia es ya un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la comunidad internacional contribuyera a derrocar el régimen dictatorial de Muamar Gadafi.

Desde hace meses, dos gobiernos, uno considerado rebelde establecido en Trípoli, y otro internacionalmente reconocido con sede en Tobruk, luchan por el poder apoyados por milicias islamistas y militares del antiguo régimen.

En los últimos meses, la rama libia del EI ha consolidado su posición en la ciudad de Darna, en el este del país, y avanzado hacia la localidad central costera de Sirte, a unos 250 kilómetros de Trípoli, donde ya dominan algunos barrios.

El pasado viernes, los yihadistas ocuparon la base militar de Al Qardabiya, desde la que se controla el aeropuerto civil de Sirte, en la costa mediterránea, informó a Efe una fuente de seguridad.

Testigos afirmaron que su bandera negra ondea ya en sus edificios y en las proximidades de las ruinas de lo que un día fue el proyecto megalómano de Gadafi - el gran río artificial- y que aviones afines al gobierno internacionalmente reconocido en Tobruk bombardearon las zonas yihadistas, sin lograr expulsarlos.

Días atrás atentaron, además, en la ciudad de Misrata, último gran bastión de resistencia antes de llegar a la capital y lograron avances militares en Bengazi, segunda ciudad del país y escenario desde hace un año de fieros combates entre las fuerzas leales a los dos gobiernos en disputa.