Una persona de Zimbabue en un campo de refugiados en Sudáfrica
Una persona de Zimbabue en un campo de refugiados en Sudáfrica - reuters

Zimbabue condena la ola xenófoba en Sudáfrica

«Todos los pueblos africanos en el continente deben ser tratados con dignidad», dijo Robert Mugabe

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El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, condenó la violencia contra residentes zimbabuenses en la vecina Sudáfrica, donde desde hace dos semanas se registra una ola de ataques contra extranjeros, y llamó a «tratar con dignidad» a todos los pueblos africanos.

Ante miles de peregrinos congregados bajo la lluvia para conmemorar el 35 aniversario de la independencia de Zimbabue, Mugabe dijo que los ataques xenófobos que han causado seis muertos y miles de desplazados en el vecino del sur son «horribles» y «nunca deben volver a ocurrir».

El también presidente de turno de la Unión Africana (UA), y el líder más veterano del continente con 91 años, dijo que «todos los pueblos africanos en el continente deben ser tratados con dignidad».

«Si hay algún problema por la creciente afluencia de africanos a cualquier país, seguramente eso se puede hablar y se pueden tomar medidas amistosas para afrontar la situación», sugirió Mugabe.

El mandatario zimbabuense celebró que su homólogo sudafricano, Jacob Zuma, haya rechazado los ataques racistas contra trabajadores y comerciantes extranjeros residentes en ese país.

Inmigración ilegal

Cerca de un millón de zimbabuenses vive en Sudáfrica, la mayoría inmigrantes ilegales que huyeron de las crisis económicas y políticas que han azotado su país en los últimos 15 años para buscar una vida mejor.

Ahora, las autoridades de Zimbabue aseguran que van a repatriar a al menos 1.500 nacionales que ya no desean seguir viviendo en Sudáfrica.

Las celebraciones del día de la independencia de este año se vieron ensombrecidos no solo por los ataques xenófobos en Sudáfrica, sino también por el aumento de las dificultades económicas en Zimbabue.

Mugabe aludió a los daños provocados por la escasez de lluvias, que echó a perder 300.000 hectáreas de cultivos.

«El Gobierno está poniendo en práctica medidas de contingencia para garantizar que nadie muera de hambre», aseveró Mugabe.