Largas colas frente a uno de los puntos de venta de París - J. P. Quiñonero

La locura por Charlie Hebdo asalta los quioscos de París

Largas colas se han repetido en los puntos de venta del semanario, que se ha agotado en cuestión de horas

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La locura. Entre las seis y las seis y media de la mañana de este miércoles, una gran mayoría de los quioscos de París habían vendido todos sus ejemplares de una edición de 3 millones del número excepcional del semanario satírico « Charlie Hebdo», por lo que va a ampliar en otros dos millones su tirada.

«A las seis y media, ya no tenía ejemplares», comenta entre asombrado y feliz Mathias Gregoire, un vendedor de periódicos de la Estación del Norte, una de las más grandes de Europa.

En las estaciones de Austerlitz, Montparnasse y Saint-Lazare, los ejemplares de Charlie Hebdo desaparecieron a la misma velocidad. Los parisinos de la periferia «asaltaban» pacíficamente los puntos de venta de periódicos desde primeras horas de la mañana.

Ante el «asalto», los vendedores de prensa adoptaron actitudes muy diferentes. Charles Benasse, que trabaja en el barrio de Odeón, en el corazón del Barrio Latino, comenta: «Al principio, poco después de las seis, la gente llegaba y compraba cuatro, cinco, incluso diez ejemplares. Cuando me di cuenta del problema comencé a vender un ejemplar por cliente. A las siete ya estaba sin ejemplares».

Otros vendedores, alertados por su patronos, decidieron muy pronto adoptar un comportamiento solidario. A las seis cuarenta y cinco de la mañana, uno de los vendedores de «Buci News», un punto muy reputado por su clientela cosmopolita, en el Barrio Latino, abrió la puerta de su establecimiento y dio la noticia, ante la docena de clientes que esperaba: «Tenemos ciento veinte ejemplares. Y solo venderemos un ejemplar por cliente. No podemos abrir antes de las ocho y media, como está previsto por la Ley, en nuestro caso».

Hora y media más tarde, poco antes de las ocho y media, una larga cola de clientes esperaban comprar «Charlie Hebdo». Pero no habría ejemplares para todo el mundo.

El equipo del semanario satírico decidió hacer una tirada excepcional de 3 millones de ejemplares, distribuidos en París, Francia, Europa y EE. UU. En París, ante el éxito abrumador de la primera distribución, la madrugada del miércoles, están previstas nuevas distribuciones de la primera edición mañana y pasado.

Esta misma mañana, la distribuidora del semanario MLP ha anunciado que ampliará en otros dos millones la tirada hasta llegar a los cinco. La venta de este número se mantendrá durante dos meses, ha indicado la distribuidora, que ha pedido «paciencia» a los clientes y ha avanzado que los ingresos recibidos por la venta del primer millón irán destinados de forma íntegra a la revista.