Tropas kurdas al oeste de la ciudad iraquí de Mosul
Tropas kurdas al oeste de la ciudad iraquí de Mosul - afp

La coalición descabeza el gobierno yihadista de Mosul

El bastión de los terroristas del Estado Islámico en Irak resiste pese a la presión internacional por aire y de las tropas de Bagdad y los kurdos por tierra

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Los últimos bombardeos de la alianza que lidera Estados Unidos contra el Estado Islámico (EI) golpearon a la cúpula del grupo yihadista. Mosul perdió a su segundo gobernador islamista después de que Hasán Hasán Said al Jaburi, conocido como 'Abu Taluut', muriera después de uno de los ataques en la localidad de Qayyara, según confirmaron fuentes policiales a la cadena CNN. Mosul es el bastión del EI en Irak y la ciudad está en manos del grupo desde el verano, cuando los militares iraquíes abandonaron sus bases ante la llegada de los yihadistas que en apenas 48 horas se hicieron con Mosul y Tikrit, ciudad natal de Sadam Husein. Las milicias chiíes leales a Bagdad, desde el sur, y los ‘peshmerga’ kurdos, desde el norte, intentan desde entonces con ayuda de los bombardeos de la alianza recuperar terreno, pero los avances son lentos.

Mosul es el bastión del califato en suelo iraquí y Raqqa en la parte siria. Allí se encuentra en manos yihadistas desde el miércoles el piloto jordano Muath al Kasaesbé. El F-16 con el que participaba en los bombardeos de la coalición cayó en las proximidades de Raqqa, el EI asegura que a causa del disparo de un misil aunque tanto Estados Unidos como el ejército de Jordania lo niegan e insisten en mostrar lo ocurrido como un accidente para no permitir que el enemigo no lo use como una victoria. Tras suplicar clemencia en un primer instante a los hombres de Abubakar Al Bagdadi, el padre del militar declaró a la agencia Reuters que no considera que su hijo sea un rehén y pidió a los milicianos «en nombre de Dios y con la dignidad del profeta Mahoma» que le traten como un «invitado».

Jordania es uno de los cuatro países árabes que participa de forma activa en los bombardeos internacionales –junto a Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Bahrein- y el diario 'Al Quds al Arabi' recogió una información que apuntaba a un posible intercambio de presos para salvar la vida del joven piloto. El gobierno de Amman tiene en sus prisiones a importantes cabecillas del yihadismo internacional.

Divisiones internas

En las redes sociales siguen circulando las fotografías y videos con el militar jordano en camiseta y de milicianos exhibiendo los trozos del fuselaje del avión caído como trofeos de guerra. Imágenes en clave victoriosa en unos momentos complicados en el campo militar debido a la intensidad de los ataques por mar y aire de la coalición – dieciséis objetivos en Siria y otros quince en diferentes puntos de Irak, según el parte diario ofrecido por la Fuerza de Intervención Conjunta al final de la jornada- y los avances de las fuerzas kurdas que, como informan sus mandos, habrían limpiado de yihadistas la zona de Sinjar. A esto habría que sumar las primeras divisiones internas serias en la organización ya que, según informa The Financial Times, el fin de semana el EI ejecutó a cien voluntarios extranjeros que habrían intentado desertar de Raqqa, el lugar que más ataques recibes de la coalición.

El régimen sirio se sumó a los ataques aéreos de la coalición y, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), recurrió barriles rellenos de explosivo para bombardear zonas de la provincia de Alepo bajo control del EI. Damasco recurre con frecuencia al uso de este tipo de barriles fabricados en metal, con una capa de cemento en su interior, llenos de TNT y con nula precisión, lo que tiene duras consecuencias sobre la población civil. En las últimas 48 horas hay al menos 52 civiles entre los muertos, recogió el OSDH.