Sarkozy y Burni, a su llegada a un teatro parisino el pasado 12 de septiembre
Sarkozy y Burni, a su llegada a un teatro parisino el pasado 12 de septiembre - afp

Fútbol y Carla Bruni, las armas de Sarkozy para reforzar su regreso a la política

Tras aunciar que aspirará a liderar al centro derecha francés, el expresidente multiplica sus apariciones en público con su esposa y se deja ver en el palco del Paris Saint-Germain

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Nicolas Sarkozy tiene dos armas estratégicas para ocupar el terreno de la popularidad, tanto la más elitista como la más proletaria: Carla Bruni y la tribuna presidencial del Paris Saint-Germain (PSG).

Para estar muy presente en la imaginería popular, durante todo el verano, el ex presidente dio la nota dejándose fotografiar conduciendo una moto, sin casco y con su esposa luciendo su imponente figura. «Un hombre joven y enamorado».

Para preparar su vuelta a la vida pública, la señora Sarkozy volvió a estar en primera línea, con una aparición de los esposos, sonrientes, a la entrada de un teatro parisino. «Un poco de cultura no hace daño a nadie, con una copita de champagne, por favor».

En marcha la operación «reconquista», anunciada su vuelta oficial a la escena pública, Sarkozy se sacó de la manga su segunda carta maestra. Tras una hora de larga entrevista en la primera cadena pública de televisión, la noche del domingo, el expresidente salió chutando hasta la tribuna presidencial del PSG, donde el equipo local jugaba contra el Olimpique de Lyon.

Del brazo de su esposa, Sarkozy da la nota «glamour». En la televisión pública, se presenta como hombre político que aspira a ser, de nuevo, el «líder natural» de todas las derechas no extremistas. En el palco presidencial del PSG, Sarkozy cultiva su imagen de «hombre de la calle».

Aficionado al «jogging»

Con la excepción del tenis, que considera un «deporte demasiado elitista», Sarkozy cultiva actividades deportivas muy populares entre los franceses. De entrada, en Francia, las carreras populares son una tradición muy sólida. Sarkozy se deja fotografiar regularmente haciendo «jogging». Con guardaespaldas, sin duda. Pero sudando camisetas sin marca.

¿Hay una «actividad deportiva» más popular que ser hincha de un equipo de fútbol? Sarkozy siempre simpatizó con el PSG. Su vuelta a la guerra política sin cuartel coincide con una significativa reaparición por la tribuna de honor del PSG, equipo presidido por un amigo suyo, que el ex presidente utiliza como un magnífico balcón donde su imagen de hombre de Estado queda iluminada con los reverberos del personaje público que tiene gustos sencillos: las señoras guapas, los bocatas de jamón y queso y la gloria del equipo local.