Las mujeres en la CIA: al descubierto sus trucos y sus aparatos secretos
Una de las imágenes sobre el trabajo de las mujeres en la agencia desclasificadas por la CIA - cia

Las mujeres en la CIA: al descubierto sus trucos y sus aparatos secretos

Nuevos documentos desclasificados muestran cómo era la vida para las agentes en los años 60 y 70

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No hace falta recurrir a las películas de James Bond para encontrar objetos fascinantes e historias relacionadas con el espionaje... y con las mujeres. Micrófonos escondidos en elegantes trajes de noche, espejos adaptados a polvoreras para la vigilancia o incluso trucos para identificar a agentes encubiertos... «por sus calcetines» son algunas de las informaciones que han salido a la luz gracias a varias entrevistas desclasificadas con agentes femeninas de la CIA que comenzaron su trabajo en la agencia en los años 60 y 70.

En un mundo entonces dominado por los hombres, las cuatro agentes entrevistadas comenzaron a trabajar como mecanógrafas de bajo rango. Según contó Meredith, una de ellas, consiguió el «pase» porque su marido era oficial de operaciones y así podía apoyar su trabajo como «esposa de contrato». No obstante, el rango que tenía era el de secertaria, con un bajo salario, pero su buen ojo para la ropa de marca pronto se convirtió en una habilidad imprescindible para la agencia a la hora de detectar a agentes extranjeros encubiertos, recoge el «Daily Mail».

«Siempre he dicho que si alguna vez escribo un libro, me gustaría empezarlo con la frase: ''Podría identificarlos por sus calcetines"», explicó la mujer que, en el momento en que fue entrevistada, era subjefe de la División Europea de la CIA.

Otro de los testimonios que reproduce el medio es el de Carla. En una ocasión consiguió detener un ataque contra una embajada gracias a, simplemente, ser infravalorada por ser mujer por un agente enemigo. Él pensaba que ella «no era demasiado lista», una apariencia que Carla explotó en algunas ocasiones para conseguir información.

«"Oh, ¿podemos hablar?". Me decía: "Me encanta hablar contigo porque no eres demasiado brillante», contó Carla de aquella misión. Pero hace ocho años, cuando se jubiló, era Jefe Adjunto de la División de África de la CIA.

Aunque en la década de los 70 las mujeres eran consideradas por la CIA como «limitadas en su potencial operativo», según recoge una memoria, lo cierto es que los cambios en el panorana laboral en general y la conquista de mejores puestos de trabajo acabó contagiándose dentro de la organización de inteligencia.