La Declaración Universal de Derechos de la ONU sigue sin mercado en el islam
Una mujer es azotada en público en Indonesia por vender comida durante el Ramadán - efe

La Declaración Universal de Derechos de la ONU sigue sin mercado en el islam

Desde hace más de veinte años, 57 países están abonados a otra versión: la Declaración de Derechos Humanos del Islam

francisco de andrés
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La invocación de la Sharía, la ley islámica, en los nuevos procesos constituyentes surgidos de las revoluciones de la Primavera Árabe, tiene su lógica interna. Desde 1990, 57 estados mundiales -todos menos uno miembros de Naciones Unidas- no siguen la Declaración de Derechos Humanos de la ONU sino un manifiesto “sui generis”, que afirma respetar mejor la idiosincrasia musulmana: la Declaración de Derechos Humanos del Islam.

En la Declaración de El Cairo de 1990, los gobiernos representantes de países de mayoría musulmana, reunidos bajo el paraguas de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), aprobaron una lista de “derechos humanos” distinta de la Declaración Universal suscrita por la ONU en 1948.

No hubo, sobre el papel, un desafío directo a la versión universal, sino solo un énfasis en la necesidad de incorporar a la carta de derechos la visión musulmana. Muchos de los asistentes coincidieron, como afirmaría después el representante iraní, en que la Carta Universal es “una interpretación secular basada en la tradición judeo-cristiana”, con la que los 1.600 millones de musulmanes no se sienten identificados.

Desde 1990, numerosas voces han criticado la disparidad de las dos Cartas en varios puntos nucleares:

-Según la Carta de El Cairo hay una “libertad para el matrimonio” sin discriminación de ninguna clase, pero no existe una “libertad religiosa”tal como prescribe la ONU.

-Las mujeres tienen, según la Carta del Islam, “la misma dignidad humana” que los varones, y cuentan con “derechos propios” pero no los mismos que los hombres en general. La Declaración de El Cairo establece que el marido es el responsable de la protección social y financiera de la familia.

-El artículo 10 de la Declaración de Derechos del Islam afirma que esta es “la religión natural”, y que –en territorio musulmán- está prohibida la propaganda de otras religiones o del ateísmo.

-El artículo 19 de la Declaración de El Cairo estipula que no existen más crímenes y castigos que los que marca la Sharía, lo que incluyen los castigos corporales (látigo, amputaciones) y la pena capital.

-La libertad de expresión, una de las columnas de la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU, sufre un duro correctivo en el artículo 22 de la Carta de El Cairo, donde se afirma que “nadie tiene derecho a expresar sus opiniones de un modo contrario a los principios de la Sharía”.