Berlusconi provoca la crisis por temor a ser arrestado
Silvio Berlusconi con el vicepresidente y ministro de Interior dimisionario Angelino Alfano, el pasado enero en Roma - afp
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Berlusconi provoca la crisis por temor a ser arrestado

Los detalles sobre cómo la desencadenó ha provocado estupor, incluso en las filas de su propio partido, el Pueblo de la Libertad

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Silvio Berlusconiha puesto a Italia al borde del abismo, al provocar una crisis de gobierno con la excusa de su oposición al aumento del IVA de un punto, del 21 al 22%. Pero la verdadera causa es su próxima expulsión del Senado y su oposición a la llamada ley Severino, que prescribe la expulsión del Parlamento a quienes tengan condenas definitivas de cárcel superiores a dos años. Esta ley fue votada hace diez meses por todos los parlamentarios de su partido; los mismos que el miércoles –en una decisión sin precedentes– amenazaron con dimitir (cinco ministros lo cumplieron el sábado) por exigencia de Berlusconi, en protesta por una ley que ahora consideran inconstitucional. Algo kafkiano.

El Tribunal Supremo condenó a Berlusconi el 1 de agosto a cuatro años de prisión, reducidos a uno por una ley de indulto; una pena que «Il Cavaliere», al tener más de 70 años, cumplirá en arresto domiciliario o en servicios sociales. Desde hace dos meses, todo el país vive condicionado por Berlusconi, cuya estrategia está encaminada a salvarse de la expulsión del Senado y, por consiguiente, de la pérdida de la inmunidad parlamentaria. Pero su salida resulta inevitable: este viernes se reúne un comité del Senado que tiene previsto votar por mayoría su expulsión en virtud de la ley Severino.

Reunión en Arcore

Los detalles sobre cómo Silvio Berlusconi desencadenó la crisis ha provocado sorpresa y estupor, incluso en las filas de su propio partido, el Pueblo de la Libertad (PDL).

El pasado sábado se reunió en su residencia de Arcore con cinco «halcones» del PDL, los más duros e intransigentes, favorables a la ruptura de la coalición y a la crisis de gobierno. Entre ellos, se encontraba la considerada «pitonisa» de Berlusconi, la posfascista Daniela Santanchè, y el diputado-abogado del «Cavaliere» Nicolò Ghedini, quien jugó un papel decisivo para convencerle sobre la urgencia de provocar la crisis.

«En 20 días puedes ser arrestado», le advirtió uno de sus «halcones»Ghedini, según contó el «Corriere della Sera», le pronosticó que «en veinte días puedes ser arrestado» por alguna de las causas judiciales aún pendientes. Estas palabras incendiaron a «Il Cavaliere» y decidió romper la baraja al poner fin al Gobierno de coalición, con la pretensión de un retorno inmediato a las urnas. Para ello, encontró un pretexto: el aumento del IVA del 21 al 22% a partir de mañana. La realidad fue más bien la que definió el primer ministro, Enrico Letta: «Una locura, por motivos personales».

Silvio Berlusconi provocó la retirada de sus ministros de forma insólita. Acostumbrado a manejar al partido como si fuera un patrón, a su antojo y para su servicio, ni siquiera avisó previo al secretario general del PDL, Angelino Alfano, vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior, ni por supuesto al resto de sus ministros.

Algunos recibieron la noticia con tintes tragicómicos. El titular del Ministerio para las Reformas Constitucionales, el napolitano Gaetano Quagliariello, se disponía a ver el partido de su equipo favorito, el Nápoles; mientras que el titular de Transportes, Maurizio Lupi, se encontraba en misa y un policía de su escolta le pasó el móvil, en el que recibió este mensaje: «Maurizio, tienes que dimitir; Berlusconi ha abierto la crisis».

La decisión de Silvio Berlusconi ha causado un terremoto en el Pueblo de la Libertad y el consiguiente caos porque, tras las mentiras de «Il Cavaliere», a muchos les resulta difícil tragar con ruedas de molino.