Ayman Zaineldine: «Ningún partido volverá a diseñar un Egipto a su medida»
Ayman Zaineldine, en un momento de la entrevista con ABC - jaime garcia

Ayman Zaineldine: «Ningún partido volverá a diseñar un Egipto a su medida»

«Nadie podrá volver a tratar de diseñar un país a su medida sin contar con el consenso del resto de la sociedad» declara a ABC el embajador egipcio en España

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Un embajador para todos los climas. Ayman Zaineldine, representante de Egipto en España, ha ocupado el puesto con Mubarak, Mursi, y ahora con el presidente interino Mansur. No oculta que con el jefe del Estado caído en desgracia tuvo una relación difícil.

—¿Cómo se siente en su papel de embajador tras el golpe militar?

—No ha sido un golpe de Estado. Las asonadas las inician los militares, y en el caso de Egipto no fue así. El Ejército se opuso durante mucho tiempo a intervenir y sólo lo hizo cuando lo requirió una amplísima mayoría del pueblo. Pero la diferencia más importante con un golpe es que los militares egipcios han dado garantías de que no quieren quedarse en el poder.

—¿Cree que hubo riesgo real de guerra civil?

— Lo que hemos vivido no han sido sólo protestas sino enfrentamientos violentos en la calle, tanto en El Cairo como en muchas otras ciudades. El Ejército tiene una responsabilidad en la sociedad y la ha asumido.

—Dada la historia política reciente de Egipto, muchos creen que lo sucedido es un «déjà vu» en su país…

—El Ejército egipcio no tiene ninguna visión política para esta nueva fase. La decisión de expulsar a Mursi y reemplazarlo de modo interino por el presidente del Constitucional era una petición expresada hace semanas por la oposición, especialmente por los jóvenes. La convocatoria de los líderes de todos los grupos, tanto políticos como religiosos —como era de esperar, los Hermanos Musulmanes se negaron a asistir— es prueba de que el poder regresará a los civiles lo antes posible.

—¿Cuándo?

—Las elecciones son siempre un momento de gran polarización de la sociedad. Tenemos que resolver primero, o al menos aliviar, la tensión que existe entre los distintos sectores del pueblo egipcio que han llevado a la violencia. Por eso la primera orden dada a los nuevos actores ha sido la de la reconciliación y la de enderezar la maltrecha economía. Es también prioritaria la reforma de la Constitución de 2012 para depurarla de los elementos que la han hecho inviable.

—Pero el presidente interino, Mansur, ha prometido elecciones «en un futuro próximo».

—Las habrá. Pienso que en menos de un año. Pero, en mi opinión, en ningún caso en los próximos tres meses. Hacerlo antes sería irresponsable.

—No es por tanto descartable que los Hermanes Musulmanes vuelvan a ganar esas elecciones, por lo que volveríamos al punto de partida.

—Gane quien gane, no podrá volver a tratar de diseñar un país a su medida sin contar con el consenso del resto de la sociedad egipcia. Eso es también lo que deberíamos aprender de cómo se realizó la transición en España..

—¿Por qué se siente tan seguro de que los militares no han vuelto para quedarse?

—Porque la sociedad civil egipcia es muy fuerte. Los sondeos indican que el 80 por ciento cree que el ejército es la institución más respetable, pero sólo el 30 por ciento desea que gobierne.

—El ejército dijo que los partidos islamistas serán parte de la solución, pero están deteniendo a algunos de sus dirigentes...

—Esa situación me preocupa, pero sólo puedo decirle que lo que ahora ocurre en Egipto es el mal menor.

—¿Está Egipto maduro para la democracia?

—El deseo de participación del pueblo egipcio en su destino es evidente desde la caída de Mubarak y las primeras elecciones. Cuando el pueblo vio que la democracia estaba en peligro con Mursi salió a la calle en números aún mayores que contra Mubarak.para protestar. Tenemos vistas aéreas de esas masas de gente. Ha sido algo increíble.

—¿Qué va a pasar con el turismo?

—Se están produciendo como sabe muchas cancelaciones. Nos preparamos para experimentar una temporada muy difícil, aunque confío en que sólo temporal.