#Duranadam, junto a otro manifestante
#Duranadam, junto a otro manifestante - EFE

#Duranadam, el hombre inmóvil que protesta en Taksim

Sin hacer un movimiento ni pronunciar una palabra, Erdem Gunduz se plantó en la plaza turca para protestar sin gritos ni movimientos. Cientos de manifestantes le siguieron poco después

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Una figura masculina inmóvil y silenciosa ha prendido esta noche la mecha en la plaza Taksim, Estambul, centro neurálgico de las masivas protestas de los «indignados» turcos contra el gobierno de Erdogan. Sin motivo aparente un hombre se colocaba en el centro de la citada plaza y dejaba de moverse, también de hablar, para emprender así una nueva forma de protesta pacífica ante el asombro de las decenas de personas que observaban su figura impasible.

La protesta de este hombre inmóvil en plena plaza Taksim ha inundado, como no podría ser de otra forma, las redes sociales de comentarios y elogios a este nuevo símbolo de la protesta pacífica que, cinco horas después de emprender la sorprendente acción, continuaba en la plaza de Estambul, con las manos posadas en los bolsillos y numerosas bolsas de comida y botellas de agua a sus pies.

#Duranadam es el apelativo con el que ya se conoce en Twitter al hombre inmóvil. Se trata de Erdem Gunduz, un coreógrafo que ha pasado la noche protegido por multitud de amigos y compañeros de profesión para evitar que curiosos y manifestantes causen un revuelo tal que la Policía decida intervenir. No lo han conseguido, pues cientos de manifestantes de Taksim decidieron unirse de forma espontanea a la protesta pacífica de #Duranadam y, aproximándose al coreógrafo también quietos y en silencio, hicieron notar su malesetar con el gobierno turco.

La protesta ha hecho, no en vano, que las autoridades turcas decidieran evacuar la plaza horas después y llevaran a cabo decenas de detenciones. No obstante, la protesta de #Duranadam parece no haber sido en vano, ya que tras la violenta evacuación del parque Gezi el pasado sábado por la noche, los manifestantes ya habían comenzado a valorar nuevos métodos para hacerse oir por el gobierno turco. Parece que Erdem Gunduz ha dado con la fórmula.