Venezuela: tres meses de chavismo sin Chávez
Una mujer camina frente a una casa con carteles del fallecido presidente Hugo Chávez y del actual mandatario, Nicolás Maduro cerca del Cuartel de la Montaña - efe

Venezuela: tres meses de chavismo sin Chávez

El gobierno de Maduro conmemora el fallecimiento del caudillo bolivariano con actos para mitificarlo. Los supermercados permanecen desabastecidos

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Venezuela conmemora los noventa del fallecimiento de Hugo Chávez entre lágrimas de tristeza y actos de apoyo de los chavistas. Mientras, sobre los supermercados venezolanos pesa la sombra del desabastecimiento por culpa de la próxima entrada en vigor de una cartilla de racionamiento que impondrá restricciones sobre la compra de 20 productos de primera necesidad.

Ayer el presidente Nicolás Maduro llamó llamó a los venezolanos a secundar una jornada de oración y canción en homenaje al gobernante fallecido. «Nosotros llamamos a todo el pueblo a un día de oración, de canción y de acción», indicó Maduro, delfín y sucesor del difunto Chavez, durante un acto de su Gobierno de Calle, como ha llamado a sus salidas a las diferentes regiones del país desde las que toma decisiones ejecutivas.

Para conmemorar la efeméride, el Gran Polo Patriótico —coalición de todos los partidos que apoyaron la opción chavista en las elecciones— ha convocado decenas de actos por todo el país, que incluyen desde murales hasta jornadas de poesía y de música en memoria de Chavez, fallecido el pasado 5 de marzo en medio de un proceso cancerígeno que se prolongó durante más de dos años.

Lugar de peregrinación

Entre tanto, el Cuartel de la Montaña, lugar donde reposan los restos del fallecido Chavez, se ha convertido en un lugar de peregrinación para jovenes y mayores de todas partes de Venezuela adictos a la Revolución Bolivariana, e incluso desde otros países de sudamérica.

El edificio, en el que hoy el propio Maduro oficiará un acto de recuerdo, tenía un especial significado para Chavez. Durante un tiempo Museo Histórico Militar, se convirtió en cuartel en 2002 por orden expresa del entonces presidente de la República. Está enclavado en el popular barrio del 23 de Enero, una zona tradicionalmente izquierdista del oeste de Caracas, la más popular de la capital venezolana, y se divisa desde las instalaciones del Palacio Presidencial de Miraflores, unos centenares de metros más abajo.

«Recibimos alrededor de 800 personas diarias de martes a viernes que suben a 2.000 los fines de semana», explica a Efe una integrante de las milicias bolivarianas —cuerpo de seguridad creado por Chávez hace unos años—, que se encarga de guir a los grupos de visitantes por el recinto.

Economía en picado

Más allá de los fastos en memoria de Chavez, la economía Venezolana continúa en caída libre. El panorama macroeconómico que debe afrontar Maduro, elegido hace poco más de un mes y medio, es desolador: a los problemas de desabastecimiento de los supermercados —como anécdota, el país importa 50 millones de rollos de papel higiénico para luchar contra las carencias de productos— se suma una inflación desbocada —por encima del 20%— y un alud de vencimientos de deuda que deberá afrontar en los próximos meses. Esta situación se complica con los mercados internacionales cerrados: el interés que debe pagar el Estado venezolano por su deuda a diez años es del 9,5%, el tercero más alto del mundo tras Argentina, 13,7%, y Pakistán, 11,5%.

Además, de acuerdo con la entidad financiera norteamericana Morgan Stanley, el déficit público de Venezuela fue del 12,6% en 2012. Por su parte, la deuda pública se disparó desde el 29% del Producto Interior Bruto que suponía en 2011 al 49% de 2012.