Este miércoles se ha inaugurado la Conferencia Internacional sobre la situación Siria
Este miércoles se ha inaugurado la Conferencia Internacional sobre la situación Siria - efe

La ONU condena la presencia de combatientes extranjeros en Siria

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha aprobado este miércoles una resolución de condena

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El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha aprobado este miércoles una resolución en la que ha condenado el uso de combatientes extranjeros en la guerra civil siria y los recientes ataques perpetrados en torno a la ciudad de Al Qusair, asediada por las fuerzas leales al régimen de Bashar al Assad.

La resolución, criticada por Siria y Rusia, ha salido adelante con los votos favorables de 36 países. Un país, Venezuela, ha votado en contra y otros ocho se han abstenido, mientras que dos no han estado presentes.

El Consejo de Derechos Humanos ha lamentado la situación que atraviesa Siria desde hace más de dos años y ha condenado la utilización de combatientes extranjeros en el conflicto. Asimismo, ha reclamado el cese de los ataques con misiles y armamento pesado contra los civiles en el área de Al Qusair. La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha subrayado la necesidad de poner fin al suministro de armas y a la llegada de combatientes a Siria porque, de lo contrario, se producirán nuevas «masacres».

«Si la situación actual persiste, o se deteriora todavía más, el aumento de las masacres entre grupos será una certidumbre y no un riesgo», ha explicado Pillay ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, con sede en Ginebra.

Pillay ha considerado una «oportunidad extremadamente importante» la próxima conferencia de paz de Ginebra, toda vez que a ella pueden acudir «países con influencia» para convencer al Gobierno de Bashar al Assad y a los rebeldes de firmar la paz y evitar la «catástrofe».

En este sentido, ha añadido que «el proceso de diálogo nacional debe comenzar ya», al tiempo que ha pedido el fin del envío de armamento a Siria, la misma semana en que la Unión Europea ha anunciado el fin del embargo para los combatientes opositores sirios y Rusia ha reafirmado sus entregas al régimen de Al Assad.

Fuentes diplomáticas han afirmado que el llamamiento de Pillay es extensible también a los estados del golfo Pérsico, incluido Qatar, que apoya a los rebeldes, e Irán, aliado tradicional del Gobierno sirio.

El papel de Rusia

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha discutido este miércoles la situación de la guerra civil en Siria y, en particular, recientes combates como los registrados en la ciudad de Al Qusair. Para la embajadora de Estados Unidos, Eileen Chamberlain Donahoe, «el asalto sobre Al Qusair es el último intento del régimen de utilizar la guerra, gestionada de forma sectaria, para dividir a la población».

La representante norteamericana ante el Consejo ha culpado al Gobierno de Al Assad de una serie de bombardeos que han matado a más de 180 civiles en esa zona. Asimismo, ha acusado al grupo libanés Hezbolá de alimentar las tensiones en la región con su implicación en el conflicto sirio. Por su parte, el embajador turco, Oguz Demiralp, ha destacado la urgencia de debatir sobre Siria porque 40 proyectiles caen cada minuto en Al Qusair. Damasco «está llevando a cabo una política de limpieza étnica sin ningún tipo de vergüenza», ha apostillado.

Rusia ha vuelto a hacer de contrapeso frente a las críticas constantes al régimen de Al Assad y su ministro de Exteriores, Sergei Lavrov, ha criticado la resolución presentada este miércoles ante el Consejo por considerarla «odiosa». A su juicio, este tipo de iniciativas perjudican los preparativos del foro de Ginebra. Según el embajador ruso, Alexei Borodavkin, se trata de un borrador «parcial» y con «motivaciones políticas», «lejos de la verdad».

El embajador de Siria, Faysal Jabbaz Hamoui, ha acusado a Qatar y Turquía de ser partes implicadas en la violencia por su supuesta colaboración en el «reclutamiento de extremistas yihadistas» de más de 40 países.