Irak, la guerra de semanas que duró años
Algunas de las principales portadas de ABC de la Guerra de Irak - abc
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Irak, la guerra de semanas que duró años

ABC cubrió todos los episodios desde la invasión de EE.UU. hace hoy una década, hasta su retirada en 2010. Murieron 100.000 civiles y costó cerca de 600.000 millones de euros

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Estaba previsto que la « Operación libertad iraquí» durara sólo tres semanas. pero se convirtió en una guerra de siete años que acabó con la vida de más de 100.000 civiles iraquíes y que costó cerca de 600.000 millones de euros. ABC contó, con decenas de portadas importantes, todos y cada de los episodios de esta guerra de cuyo inicio hoy se cumplen exactamene diez años:

Atentados del 11-S (11/septiembre/2001)

«El terrorismo islámico declara la guerra a Occidente», anunciaba ABC en su portada con motivo de los atentados suicidas contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono. Una masacre impensable llevada a cabo por 19 terroristas de Al Qaida, en la que murieron 2.973 personas. El peor atentado de la historia de Estados Unidos, que llevó a Bush a declarar la «guerra global contra el terrorismo», invadiendo Afganistán un mes después e Irak, en marzo de 2003.

Cumbre de las Azores (16/marzo/2003)

Bush, Blair, Durão Barroso y Aznar se reunieron en las Azores con el objetivo de hacer un frente común frente al terrorismo y desarmar a Sadam Hussein «de manera inmediata». Los cuatro presidentes tenían la certeza de que Irak poseía armas de destrucción masiva, por lo que establecieron un ultimátum de 24 horas, sin el respaldo de la ONU, para que el dictador iraquí cumpliera con la resolución 1441: permitir la inspección de todos los programas de desarrollo armas. Si no, se expondría «a graves consecuencias». «Es la última oportunidad», aseguro Aznar. La guerra comenzó, las armas nunca aparecieron.

Invasión de Irak (20/marzo/2003)

A las 3:40 de la madrugada (hora española) del 19 de marzo de 2003, George Bush ordenaba la invasión de Irak con un asalto simultáneo por tierra y aire, dando comienzo a una «guerra sin precedentes» que ha acabado con la vida de 4.415 soldados norteamericanos y entre 97.000 y 106.000 civiles iraquíes, según la organización no gubernamental Iraq Body Count. Objetivo: acabar con la dictadura de Sadam Hussein, para lo que el Pentágono contaba con 300.000 militares, 1.000 aviones y seis portaviones. El mayor despliegue de tropas desde la guerra de Vietnam.

Sadam, capturado (14/diciembre/2003)

« Señoras y señores… ¡lo tenemos!». Con estas palabras, un exultante Paul Bremer, administrador estadounidense en Irak, confirmaba al mundo la detención del hombre más buscado del planeta: Sadam Hussein. La víspera, las tropas aliadas habían recibido el soplo de uno de los miembros de su tribu: el dictador se encontraba en una granja de Ad Daur, a 30 kilómetros de Trikit. Allí, en una pequeña cabaña, los militares descubrieron un agujero excavado en la tierra, oculto con basura y ladrillos. Era un zulo de dos metros de profundidad con espacio para dos personas tumbadas. Sadam estaba allí… y se entregó sin resistencia. «Lo cazamos como a una rata», sentenció un oficial.

Nace la insurgencia iraquí (2/marzo/2004)

En primavera de 2004, nace la insurgencia suní procedente de Al Qaida, sembrando de violencia todo el país con el objetivo de poner obstáculos al proceso de devolución de la soberanía y provocar una guerra civil contra los chiíes. Una de las acciones más significativas se produjo el 2 de marzo: 182 muertos en nueve explosiones simultáneas en Bagdad y Kerbala. Las fuerzas de la coalición se vieron obligadas a cambiar de estrategia e iniciar, tras el asesinato de cuatro contratistas de un convoy de EE.UU., la «Batalla de Faluya», el periodo más sangriento de toda la guerra.

Zapatero retira las tropas (18/abril/2004)

Tan solo un día después de jurar el cargo como presidente del Gobierno, Zapatero anunciaba la retirada de las tropas de Irak «en el menor tiempo y con la mayor seguridad posibles». Fue su primera decisión en el cargo, largamente preparada y meditada, y para anunciarla no esperó ni tan siquiera al Consejo de Ministros que se iba a celebrar por la tarde. «Haré honor a la palabra dada hace más de un año», dijo… y cumplió poco después.

Torturas en Abu Ghraib (1/mayo/2004)

A finales de abril de 2004, un canal de noticias hizo públicas unas imágenes donde se podía ver a soldados estadounidenses torturando, abusando y humillando a reclusos iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib, a 20 kilómetros de Bagdad. Las fotografías provocaron un importante escándalo político mundial. La comisión de investigación creada por el secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, concluyó que la responsabilidad indirecta afectaba «a toda la cadena de mando hasta Washington». La Liga Árabe los calificó de «actos salvajes propios de Sadam».

La soberanía de Irak (28/junio/2004)

Dos días antes de lo previsto y en una ceremonia furtiva por temor a ataques terroristas, el administrador de Estados Unidos en Irak, Paul Bremer, devolvía la soberanía al gobierno iraquí un año después de la ocupación. Una ceremonia rápida que reflejaba la anormalidad que vivía el país, donde la inseguridad, las bombas y los secuestros eran el pan de cada día. «!Qué reine la libertad¡», declaraba Bush. Washington, sin embargo, mantenía aún 160.000 soldados.

Elecciones en Irak (30/enero/2005)

El 30 de enero de 2005 se celebraron en Irak las primeras elecciones libres en 50 años. Una jornada «histórica» en la que millones de iraquíes (60%) acudieron a las urnas superando el miedo provocado por los atentados (45 muertos) y las amenazas apocalípticas del terrorista Abu Musab al Zarqaui. Y entre la euforia por el voto masivo de kurdos y chiíes y la baja participación suní y el boicot de Al Qaida, un ganador: Nuri al Maliki, de la Alianza Unida Iraquí, que se convertía en primer ministro democrático con 128 de los 275 escaños.

Sadam Hussein, ejecutado (10/enero/2006)

«¡Larga vida a Irak, larga vida a los iraquíes! ¡Dios es más grande que el ocupante!», dijo un Sadam desafiante cuando fue condenado a muerte, tras dos años de juicio, por los cargos de crímenes contra la humanidad. El 30 de diciembre de 2006, a los 69 años, el dictador iraquí, el hombre sembró el terror entre kurdos y chiíes, era ahorcado en presencia de un clérigo, un médico y un juez. Las imágenes de su ejecución, captadas con un móvil, dieron rápidamente la vuelta al mundo.

Más soldados de EE.UU. (15/agosto/2008)

En enero de 2007, quizá el momento más crítico de su mandato, Bush pidió un esfuerzo adicional para ganar la lucha que determinaría «la dirección de la guerra global contra el terror y la seguridad en casa», declaró. Un esfuerzo por encima de los 315.000 millones de euros y 3.000 soldados sacrificados hasta esa fecha, que se concretó en el envío de otros 21.500 soldados y más de 5.000 millones de euros (4.300 para el refuerzo de tropas y sólo 1.000 para proyectos de reconstrucción y empleo). Ya hacía cuatro años que había comenzado la guerra que iba a durar tres semanas.

Segundas elecciones (7/marzo/2010)

«Irak derrota a Al Qaida en las urnas», rezaba el titular de ABC sobre las segundas elecciones democráticas desde el inicio del conflicto, celebradas el 7 de marzo de este año. Grupos insurgentes trataron de boicotear el proceso democrático sembrando el país de bombas las semanas precedentes. Durante la jornada electoral, 38 personas murieron en varios ataques. Aún así, la participación superó de nuevo el 60% y la victoria fue, por sólo dos escaños, para el líder de la oposición, el ex primer ministro iraquí Ayad Alawi.

EE.UU. se marcha de Irak (2/agosto/2010)

Siete años después, con 4.415 soldados muertos, 31.800 heridos y cerca de 700.000 millones de euros gastados, Estados Unidos da por terminada la guerra. Iba a costar 60.000 millones de dólares en el peor de los casos, pero se ha convertido en el segundo conflicto más caro de la historia del país, por delante de Vietnam y detrás de la Segunda Guerra Mundial. Las últimas fuerzas de combate abandonan por fin Irak y Washington cumple así escrupulosamente los plazos del acuerdo de seguridad firmado en 2008 por George W. Bush. Ningún soldado estadounidense volverá a combatir en Irak, aunque 50.000 efectivos permanecerán hasta 2011 para, exclusivamente, seguir entrenando a las fuerzas del orden iraquíes. La guerra, dicen, ha terminado.