Corea del Norte amenaza a EE.UU. con un «ataque nuclear preventivo»
Imagen transmitida por la televisión estatal de una multitudinaria marcha en Pyongyang este jueves - afp

Corea del Norte amenaza a EE.UU. con un «ataque nuclear preventivo»

Pyongyang eleva su retórica belicista antes de que el Consejo de Seguridad de la ONU endurezca, con el apoyo de China, las sanciones por su último ensayo nuclear

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Kim Jong-un, el joven dictador de Corea del Norte, ya no sabe lo que hacer para llamar la atención de Estados Unidos. Al igual que su padre, lo intentó primero disparando misiles y detonando una bomba atómica. Luego probó con un provocador vídeo donde su Ejército reducía a cenizas una ciudad americana. Y, para terminar, incluso recurrió al antiguo «niño malo» de la NBA, Dennis Rodman, quien visitó Pyongyang la semana pasada y presenció junto a Kim Jong-un una exhibición de baloncesto de los Harlem Globetrotters. Rodman, que le juró amistad para toda la vida al pequeño tirano, se ha paseado durante los últimos días por las televisiones americanas diciendo que lo que realmente quiere Kim Jong-un es que Obama lo llame por teléfono.

Ni este mensaje ni la lata de Coca-Cola que se coló en la foto de Rodman y Kim Jong-un han ablandado al inquilino de la Casa Blanca, que ha seguido promoviendo nuevas sanciones internacionales contra el régimen estalinista de Pyongyang por su último ensayo nuclear.

Antes de que el Consejo de Seguridad de la ONU apruebe este jueves reforzar dichas sanciones con el beneplácito de China, único aliado que le queda ya, Corea del Norte ha elevado el tono de sus bravuconadas. «Como EE.UU. está a punto de desencadenar una guerra atómica, ejerceremos nuestro derecho a un ataque nuclear preventivo contra el cuartel general del agresor con el fin de proteger nuestros supremos intereses», amenazó un portavoz del Ministerio de Exteriores en un comunicado difundido por la agencia estatal KCNA.

Furioso con las nuevas sanciones de Naciones Unidas, que prevén inspeccionar todos los barcos que entren y salgan de Corea del Norte, el régimen de Pyongyang continúa así una nueva escalada de la tensión. Para empezar, ha abogado por romper el armisticio que sigue vigente desde el final de la guerra, hace ya 60 años, por las actuales maniobras conjuntas entre el Ejército del Sur y las tropas estadounidenses que siguen acantonadas en la frontera del Paralelo 38. Además, la próxima semana llevará a cabo unos ejercicios militares a gran escala por todo el país, que al parecer movilizarán a los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire.

Nueva escalada

Aunque la retórica belicista de Corea del Norte es habitual, en los últimos tiempos ha aumentado sus amenazas hasta el punto de vislumbrar una nueva guerra con el Sur. En teoría, ambos países siguen en armas porque en 1953 sólo firmaron un armisticio que puso fin a la contienda, pero no un tratado de paz. De todas maneras, la situación no es ahora tan grave como en 2010, cuando el Norte mató a cuatro personas en el bombardeo de la isla surcoreana de Yeongpyeong y 46 marineros perecieron al hundirse la fragata «Cheonan». Aunque Seúl culpa de dicho ataque a un torpedo norcoreano, Pyongyang lo niega. Más aislada que nunca, Corea del Norte se prepara para recibir las nuevas sanciones con más amenazas militares.