Es importante evitar la exposición al sol larga y en horas peligrosas

Estas son las partes del cuerpo que más sufren con el sol

Los expertos aconsejan extremar la precaución en las partes del cuerpo que son más sensibles

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La cara, el cuello, la calva, los hombros, el escote, las orejas, las manos y los empeines son las partes del cuerpo que son más sensibles al sol, por lo que es importante extremar la precaución (y la protección solar) en esas zonas. La protección de los labios debe hacerse además con lápices o barras fotoprotectoras y la protección del cabello debe hacerse con productos específicos, según aconsejan los expertos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ( AEMPS)

Además, explican que resultará útil proteger la piel de la radiación solar con ropa (camisetas y pantalones), la cabeza con sombreros y los ojos con gafas de sol.

Otra de sus recomendaciones es que no se olviden de la importancia de beber agua con frecuencia y aplicarse crema hidratante tras la exposición al sol.

Ante cambio de color, forma o tamaño de manchas o lunares, los expertos de la AEMPS alertan de la importancia acudir a un especialista para consultar sobre las causas posibles.

Evitar la exposición en horas peligrosas

Ningún protector solar ofrece protección total frente a los riesgos derivados de la radiación solar, por lo que aunque se use un factor de protección alto no se debe permanecer mucho rato al sol.

Además, es aconsejable evitar la exposición solar entre las 12 y las 16 horas, no dormirse al sol y extremar las medidas protectoras si se practica deporte o actividades al aire libre.

Elige el protector social adecuado

Es importante usar un protector sola que proteja al menos frente a la radiación UVB (frecuentemente indicada como FPS), causante de las quemaduras solares; y UVA (frecuentemente indicada con las siglas UVA enmarcadas en un círculo), que es la principal responsable del envejecimiento prematuro de la piel, según explican en la AEMPS. «Estos dos tipos de radiación afectan también al sistema inmunológico y contribuyen al riesgo de cáncer cutáneo», revelan.

Para elegir el protector solar adecuado debe tenerse en cuenta el fototipo de la piel (cuanto más clara, mayor es el FPS necesario para garantizar una adecuada protección solar), la edad y las circunstancias de la exposición solar. La zona del cuerpo también determina el tipo de protector solar, pues en cada una de ellas resultará más o menos efectivo si es en crema, espray, leche o gel. En la AEMPS aconsejan emplear un FPS más alto en las primeras exposiciones al sol.

Aplica la crema correctamente

Es importante leer las instrucciones del producto y aplicarlo siguiendo el modo de empleo, especialmente en el caso de los productos de bruma y en espray. Además, debe aplicarse el producto en cantidad generosa y uniforme sobre la piel seca, media hora antes al menos de la exposición al sol y repetir la operación cada dos horas o después de bañarse, secarse o incluso transpirar. «No utilice protectores solares que estén abiertos desde el año anterior», aclaran los expertos.

El protector debe usarse incluso en los días nublados pues las radiaciones UV se reflejan en el agua, la arena, la hierba y la nieve.

Atención a los menores de tres años

Los expertos aconsejan proteger a los niños menores de tres años con ropa, sombreros, gafas de sol y protectores solares de Factor de Protección Solar alto (FPS o SPF en inglés) que además sean especiales para niños y resistentes al agua. Además, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ( AEMPS), adscrita al Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, aconseja también que se les haga beber agua con frecuencia y que introduzcan las protección solar en su rutina de cuidado diario, vayan o no vayan a la playa.

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