François Hollande con la americana demasiado ajustada
François Hollande con la americana demasiado ajustada - afp

«Hollande se preocupa por su imagen, no hacerlo en Francia sería antipatriótico»

Patrycia Centeno, experta en indumentaria política, analiza las claves y errores del estilo del presidente de Francia

Actualizado:

ABC.es habla con Patrycia Centeno, periodista experta en el estudio de la estética como herramienta de comunicación política y autora de «Política y Moda, la imagen del poder» (Península), sobre el estilo del presidente de Francia y sus habituales errores estilísticos.

-A veces da la impresión de que le queda demasiado ajustada la chaqueta a François Hollande. ¿O es que le quedan pequeñas?

No es un problema de la americana. Ahora que puede (recordemos que antes de las presidenciales hizo un régimen riguroso controlado por su compañera, Trierweiler), las lleva entalladas.

-En varias ocasiones han llamado la atención sus corbatas torcidas.

El problema es que la corbata torcida nos hace percibir un desequilibrio general. Que la corbata se mueva suele ser un error frecuente en los hombres (más en los españoles) y normalmente se debe a que el nudo no está bien hecho. Para apreciar si el nudo es correcto sólo debemos fijarnos en si podemos ver los botones de la camisa o si la corbata se contonea. Pero en el caso de Hollande, el nudo está bien sujeto. Por eso, sólo utilizando un alfiler de corbata para fijarla, el asunto quedaría resuelto.

-¿Cómo afectan estos errores del político al público que le ve?

Cuando hay un elemento desconcertante en un atuendo, la atención del espectador se centra en él y eso provoca que éste no pueda percibir con facilidad el mensaje verbal (lo que se entiende que es lo más importante para un político). Por eso es preocupante la indumentaria y la estética de un representante público porque cualquier error en su estilismo puede suponer que el público desatienda y no perciba lo realmente importante.

-¿Es que se preocupa poco por su imagen?

No, se preocupa mucho. Es muy consciente de que su cambio de look lo ha llevado al Elíseo. Y en parte se lo debe a su compañera, Valerie Trierweiler. Además, no olvidemos que son franceses. No interesarse por su imagen sería antipatriótico. Claro que eso no quita que cometa errores como el de la corbata aunque, como digo, de fácil solución.

«El negro o azul con camisa blanca aporta seguridad y seriedad»

-¿Cómo se analiza su poco cambio en cuanto a colores?

El atuendo masculino no suele innovar. Además, en el político, la combinación negro o azul oscuro con la camisa blanca aporta seguridad y seriedad. También, las prendas oscuras estilizan.

- Su preferido es el azul.

Ha convertido el azul de sus corbatas de seda en tendencia. Es importante que un dirigente disponga de un detalle o rasgo estético único por el que se le pueda llegar a reconocer porque le concede personalidad y eso en política (y más en estos tiempos de mediocridad) es sumamente apreciado.

- En sus apariciones recientes Hollande ha lucido chapitas en la solapa ¿es un detalle positivo o negativo?

Un elemento decorativo en política por pequeño que sea siempre es significativo, así que si es para aportar información (la bandera de Francia durante una crisis como la de Mali) puede ser conveniente. Si sólo se trata de un guiño estético habrá que evaluar en cada caso si es necesario (si se le concede importancia al mensaje verbal, cualquier distracción no interesa).