Cindy Crawford anuncia su retirada a punto de cumplir 50 años y multiplica el valor de su marca

Ha estado tres décadas en la cumbre y sin perder su condición de súper-modelo. El 20 de febrero cumplirá 50 años y anuncia su retiro para dedicarse a sus empresas. «Ya no puedo reinventarme más veces», asegura

Los Ángeles Actualizado: Guardar
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El 20 de febrero la top model Cindy Crawford cumplirá 50 años. Y anuncia su retirada después de tres décadas en la cumbre. Cuando las modelos de hoy en día, como Cara Delevingne o Kendall Jenner, cuentan lo que valen en función de sus seguidores en Twitter o Instagram, las súper modelos de los 90, Naomi Campbell, Claudia Schiffer o la propia Crawford, ecplipsaron a las mismísimas estrellas de Hollywood.

«He terminado, he trabajado con fotógrafos increíbles, ¿que más puedo hacer?», proclamó desde las paginas de la revista «Rhapsody» la modelo californiana. «No puedo seguir reinventándome, no tengo nada que demostrar, ni quiero». Desde luego, no lo necesita. A lo largo de sus 30 años de carrera ha conseguido llegar a lo más alto en su profesión y mantenerse como ninguna otra. Este mes, junto a sus inseparables Claudia y Naomi, es imagen de la campaña Primavera-Verano de Balmain para H&M. Tres reinas que siguen dictando el ccanon de la belleza a golpe de sex-appeal en el peliagudo mundo de la moda. El anuncio de su retirada ha multiplicado el valor de su marca, pues si hay alguien que sabe como vender su nombre esa es Cindy Crawford.

«Cada año les digo a mis hijos que me retiro. Es una broma recurrente en nuestra familia. Pero cada año surgen nuevas oportunidades que llaman mi atención. Si bien es cierto que estoy deseando concentrarme en mis negocios, mis amigos y mi familia, no estoy diciendo que este sea el final (no todos los titulares cuentan la historia completa). Me fascina haber formado parte de la industria de la moda durante los pasados 30 años, y si el tiempo me ha enseñado algo es a no decir nunca jamás. Gracias por todo el apoyo. Entusiasmada por lo que depara el 2016. Con Cariño, Cindy», escribió la modelo en su pagina de Instagram días después de publicarse su entrevista. Tampoco es casualidad que, en estos momentos Crawford, promocione su nuevo libro, «Becoming», unas memorias retrospectivas de su carrera donde habla de su cuerpo como imagen, de sus problemas, sus inseguridades y sus obsesiones. Un juego muy rentable el de anunciar y negar la retirada.

El fenómeno de las modelos vendiendo su marca en las redes sociales es algo regular, pero no siempre es fácil y las Cara, Kendall y Kylie tienen mucho que aprender de una mujer como Crawford, que siempre ha demostrado ser mucho más que una simple modelo. Su carrera empezó en Nueva York, después de ser descubierta en su pequeña ciudad de Illinois. En menos de tres años fue portada de 200 revistas, se convirtió en la modelo mejor pagada de Estados Unidos y cambió, con sus curvas y su lunar junto a la boca, la idea de lo que significaba ser una top. Imagen de Revlon, chica Pepsi, embajadora de los relojes Omega, presentadora del programa de MTV «House of Style»... su fama se multiplicó cuando lanzó su video de ejercicios «Cindy Crawford: Shape Your Body Workout». Luego vendría el Fusion Café, restaurante que abrió con otras supermodelos en Nueva York.

Su vida personal aterrizó en los tabloides cuando se casó con el actor Richard Gere en 1991, divorciándose cuatro años después. Un año antes de su separación, la pareja publicó un anuncio en el periódico londinense «The Times» en el que negaban los rumores que afirmaban que Gere era homosexual. «Somos heterosexual y monógamos, nos tomamos nuestro compromiso muy en serio. No tenemos planes de divorciarnos. Seguimos casados y queremos formar una familia».

Poco después, ya separada, conoció a Rande Gerber, un empresario californiano con quien lleva casado 17 años. La pareja son padres de dos hijos Presley y Kaia, una belleza que sigue los pasos de su madre en el mundo de la moda. Si hay algo cierto es que Cindy Crawford seguirá dominando el universo de la moda durante todo el tiempo que ella decida, porque siga o no siga posando para las cámaras de los fotógrafos nunca perderá ni su carisma, ni su belleza.