Iñigo Urkullu
Iñigo Urkullu - EFE

Urkullu acusa a PP y Ciudadanos de inducir a la «prevaricación»

Alfonso Alonso invita al lendakari a retomar la colaboración si el PP regresa al Gobiern

VitoriaActualizado:

Iñigo Urkullu disparó por tercer día consecutivo contra la moción que sacó adelante el pasado miércoles el Senado, mediante la que se instó al gabinete de Pedro Sánchez a no aceptar el catálogo de competencias que le exige el Gobierno vasco. Una iniciativa que llevó a la Cámara Alta el PP y que fue respaldada, entre otros grupos, por Ciudadanos. Formaciones a las que ayer el lendakari acusó de «inducir a la prevaricación», pues bajo su punto de vista la moción emplaza a incumplir el Estatuto de Guernica y, por tanto, la Ley.

Consultado durante el pleno de control habitual de los viernes, el lendakari catalogó de «tremendo desatino» la iniciativa aprobada esta semana en el Senado. Un texto que fue respaldado por Cs, Foto Asturias y UPV y en el que también se recrimina a Sánchez que pretenda usar la transferencia de competencias como «moneda de cambio» para obtener el apoyo de los nacionalistas en la votación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), algo que bajo el punto de vista de los populares rompe el principio de igualdad de los españoles.

«Es insólito», manifestó Urkullu, que durante su turno de palabra puntualizó que «igualdad no es uniformidad». En este sentido, afirmó que asegurar que el traspaso de competencias al País Vasco rompe el principio de igualdad constituye una «provocación» y alimenta «una falacia». Por otro lado, el nacionalista insistió en que los traspasos que reclama su gabinete están incluidos en el Estatuto de Guernica, de forma que apoyar una moción que insta a no efectuarlos supone incentivar también al incumplimiento de la Ley. Y eso, sentenció el lendakari, «es inducir a la prevaricación».

Una España plural

La proposición del PP en la Cámara Alta ha tensado las relaciones entre los populares y el Gobierno autonómico. Algo que dejó ayer patente el lendakari, que lamentó que fuese precisamente un senador vasco, el alavés Iñaki Oyarzábal, el impulsor de la moción. De hecho, Urkullu no recogió el guante de Alfonso Alonso, que abrió la puerta a retomar las relaciones con los nacionalistas si finalmente consiguen el control del Gobierno tras las elecciones generales: «La colaboración puede ser posible», dijo Alonso, que añadió que su partido siempre ha defendido la «libertad de los vascongados» dentro de una «España plural».