Los dirientes socialistas María Chivite y Ramón Alzórriz, ayer con el presidente del Parlamento navarro
Los dirientes socialistas María Chivite y Ramón Alzórriz, ayer con el presidente del Parlamento navarro - Pablo Ojer
Navarra

Los socialistas navarros pretenden alcanzar un acuerdo de Gobierno antes de Sanfermines

María Chivite admite que tendrá que alcanzar acuerdos con Bildu durante la legislatura si llega a ser presidenta

PamplonaActualizado:

Al mismo tiempo que se vislumbra la posibilidad de que el PSOE tenga que contar con la posibilidad de necesitar al Partido Popular y Ciudadanos en busca de una abstención que le de la investidura, el Partido Socialista de Navarra mete prisa a sus posibles socios de Gobierno y pretende alcanzar un acuerdo de Gobierno la próxima semana para tenerlo lo más atado posible antes de Sanfermines, según se desprende de la reunión mantenida ayer entre el PSN y el resto de posibles socios, Geroa Bai, Podemos e Izquierda Ezkerra.

La reunión de ayer sirvió para establecer ya una dinámica de trabajo que concluya con la redacción de un Acuerdo Programático que dé estabilidad a la legislatura que se iniciaría con una posible investidura de la candidata y secretaria general del PSN, María Chivite.

En la hora que duró la reunión de ayer se estableció que el borrador presentado el lunes por los socialistas se negociaría en ocho mesas diferentes, siete mesas sectoriales: educación, cultura y deporte; igualdad, Navarra social y juventud; salud; política lingüística; empleo, programa económico y fiscal; regeneración, memoria democrática y función pública; y administración local, medio ambiente, sostenibilidad y energía verde E incluirán una octava mesa general referida al autogobierno. Cada fuerza política presentará hoy sus representantes en cada mesa y las alegaciones y correcciones al documento de los socialistas. Y la semana que viene cada mesa negociará los puntos que le atañen.

Temor a Ferraz

El planteamiento socialista pretende que para el jueves, cada mesa sectorial presente un documento más o menos pactado y cerrado para que el viernes 5 de julio se haga una revisión de todo lo que sería el Acuerdo Programático. El sábado 6 de julio comienzan los Sanfermines y ese día en Pamplona se paraliza el mundo.

Los socialistas navarros tienen miedo que desde Madrid les paren los pies ante una posible investidura de Pedro Sánchez. Si en el momento en que presuntamente llegue esa orden, los navarros presentan un Acuerdo Programático firmado, sería muy complicado echarlo para atrás. El propio portavoz de Geroa Bai, Koldo Martírez, reconoció ayer que “lo que suceda en Madrid podría tener su repercusión”. No en vano, el propio portavoz del PNV en el Congreso de los diputados, insistió el miércoles que “si el PSOE permite el Gobierno de Navarra Suma, que no cuente con nosotros para la investidura de Pedro Sánchez”.

No obstante, el resto de formaciones no ven tan claro que el acuerdo sea posible para antes de Sanfermines. “La apuesta es clara”, afirmó Koldo Martínez, “queremos un acuerdo lo antes posible, pero también queremos que sea lo más profundo y serio para que ponga los cimientos de un gobierno progresista y plural”. Fuentes de la formación nacionalista confirmaron a ABC que “es imposible antes de Sanfermines. Sólo con los puntos a debatir que proponemos nosotros, no va a dar tiempo en solo una semana”, afirmaron.

Pero María Chivite sigue empeñada en lograr los apoyos cuanto antes y ayer lanzó un guiño, el primero, a Bildu. Reconoció ayer por primera vez que “en el día a día del Parlamento nos tendremos que poner de acuerdo con uno, con otros, con todos”, lo que incluiría también alcanzar acuerdos con Bildu, la formación con quien hasta ahora se niega a mantener ninguna conversación. María Chivite aclaró que el veto a la formación abertzale es para “negociar ni alcanzar ningún tipo de acuerdo o pacto de Gobierno”, como si quisiera marcar diferencias entre el acuerdo de Gobierno y el resto de leyes habituales de una legislatura.

Bildu, por activa o por pasiva, lleva semanas insistiendo que su posible abstención en la investidura de María Chivite “no será gratis”. Y esa “no gratuidad” se puede extender durante los cuatro años de legislatura. El PSN se empeña en hacer un pacto a 23 escaños, de los 50 que componen el Parlamento de Navarra. Por lo que, para lograr la mayoría que permita la estabilidad, es necesaria la abstención de Bildu, porque Navarra Suma no les va a apoyar en las leyes que propongan los 23.