Una rebelión vecinal en Alameda de Osuna para salvar 850 árboles cambia los planes de Fomento para la A-2

El departamento que dirige Ábalos reconsiderará la remodelación del nudo Eisenhower

MadridActualizado:

Las protestas del barrio de Alameda de Osuna de Madrid han logrado que el Ministerio de Fomento reconsidere sus planes iniciales para remodelar el nudo Eisenhower de la A-2, cuyas obras supondrían –según las asociaciones de vecinos– la tala de 850 árboles y la «llegada de vehículos a diez metros de la Escuela Infantil El Bateo». El departamento que dirige José Luis Ábalos está dispuesto a dialogar con los afectados tras las manifestaciones vecinales, que vienen repitiéndose en el barrio desde el pasado 23 de marzo.

Así lo hizo saber, el pasado jueves, en un comunicado, tras la reunión mentenida entre el director general de Carreteras, Javier Herrero, y varios representantes de las asociaciones de vecinos afectados por la remodelación del nudo entre la A-2 y la M-14 – llamado Eisenhower porque su inauguración coincidió con la visita a España en 1959 del expresidente estadounidense–.

Las protestas comenzaron el pasado 25 de enero, después de que Fomento publicara en el Boletín Oficial del Estado el proyecto. Aunque el plan del Gobierno satisface algunas de las demandas vecinales, las asociaciones consideran que «puede perjudicar la vida de cientos de vecinos de Barajas y San Blas-Canillejas». El presidente de la Asociación Familiar Alonso de Ojeda (AFAO), Julián Moreno, asegura que algunas propuestas son «aceptables». Entre ellas destaca los nuevos accesos al centro comercial Plenilunio o la salida del aeropuerto por la M-14. Sin embargo, rechaza «de manera frontal y categórica» la tala de los «850 árboles» que deberán ser eliminados si la propuesta sale adelante. Asimismo, los vecinos se oponen a que todos los autobuses interurbanos procedentes del Corredor del Henares «tengan que circular por la vía de servicio del aeropuerto, una zona tranquila y con escaso tráfico».

Las asociaciones tampoco apoyan la creación de una nueva rotonda al final de la Avenida de la Hispanidad. Según Julián Moreno, en declaraciones recogidas por Ep, «situará los vehículos a menos de diez metros de la Escuela Infantil El Bateo y obligará a la expropiación de parte de los jardines vecinales de la calle Balandro».

Solución final «adecuada»

Las manifestaciones, de hasta medio millar de personas según sus convocantes, han logrado el compromiso de la Dirección General de Carreteras de buscar una «solución final más adecuada». Para ello, el Ministerio de Fomento se plantea incluso rehacer la tramitación administrativa ya efectuada –actualemente se encuentra en fase de redacción–. No obstante, el departamento de Ábalos asegura que no había recibido «ninguna propuesta formal» de la representación vecinal y que el proyecto de remodelación fue sometido al preceptivo trámite de información pública. Según Fomento, en ese período se deberían haber presentado las alegaciones que se consideraran oportunas. Aún no existe un calendario detallado de las obras.