La estación de Conde de Casal, donde se levantará el nuevo intercambiador - VÍCTOR INCHAUSTI

Próxima estación... Madrid Río: así será la nueva línea 11 de Metro

La Comunidad presenta el proyecto de ampliación de la línea 11, que incluye un intercambiador en Conde de Casal para conectar con el corredor de la A-3

MADRIDActualizado:

Una nueva estación, en el entorno de Madrid Río, y un intercambiador en Conde de Casal, que conecte la capital con los municipios del corredor de la A-3. La Comunidad extenderá la línea 11 de Metro, más allá de la cabecera de Plaza de Elíptica, con el objetivo de mejorar la movilidad de los más de 800.000 residentes de los distritos de Carabanchel, Usera, Arganzuela y Retiro y el municipio de Leganés. El trazado, de más de 6,3 kilómetros, incorporará dos conexiones con Palos de Frontera (línea 3) y Atocha Renfe (linea 1, Cercanías y Alta Velocidad). Una vez finalice el periodo de alegaciones y a la espera de su elaboración definitiva, el proyecto -seleccionado por los técnicos entre las tres opciones manejadas- tendrá un presupuesto superior a los 300 millones de euros y las obras podrían empezar a lo largo de 2020.

La consejera en funciones de Transporte, Vivienda e Infraestructuras, Rosalía Gonzalo, presentó ayer en la actual parada de Conde de Casal la alternativa más viable, superado ya el trámite de información pública. En el último mes, el Gobierno regional ha recogido las alegaciones presentadas por particulares y entidades, que deberán ahora ser analizadas. Tras ello, será entonces cuando se elabore la propuesta final, cuyo contenido será estudiado por la consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Este organismo tendrá un plazo máximo de cuatro meses para elaborar la preceptiva evaluación de impacto ambiental de la obra. Franqueado ese escollo, el proyecto saldrá a concurso público.

En líneas generales, el plan incluirá una estación de nueva apertura, en la zona de Madrid Río, con salidas a los paseos de Santa María de la Cabeza y Yeserías. Desde ahí, los trenes circularán hasta las estaciones de Palos de la Frontera y Atocha Renfe y alcanzarán el final de línea en el futuro intercambiador de Conde de Casal, que acogerá, además, las terminales de los autobuses interurbanos que unen la ciudad con Rivas Vaciamadrid y Arganda del Rey, entre otras localidades.

«Aliado medioambiental»

«Este proyecto es la mejor prueba de que desde la Comunidad de Madrid seguimos apostando de manera decidida por una red de transporte público cada vez más útil y completa», señaló ayer la consejera, que aludió también al objetivo de reducir la contaminación: «Queremos que el servicio se convierta en el mejor aliado medioambiental para conseguir una región más limpia y sostenible».

De los tres trayectos sometidos a información pública, los dos descartados por los expertos presentaban sustanciales diferencias respecto al elegido. Uno de ellos planteaba a su vez cuatro estaciones, pero con un trazo más recto, que hubiera supuesto un acercamiento mayor al tramo de la M-30 aún pendiente de soterrar, a la altura del sempiterno Vicente Calderón. El problema en este caso reside en la profundidad a la que se tendría que construir la estación de Madrid Río, más pronunciada que en el itinerario seleccionado. La tercera vía -la única que no contemplaba la apertura de una nueva parada- optaba por extender la línea 11 a través de Embajadores, Atocha Renfe y Conde de Casal.

Gonzalo incidió en que la prolongación de la línea 11 «da por fin respuesta» a una demanda histórica de los vecinos de Carabanchel y del barrio de La Fortuna, en Leganés. La futura entrada en servicio, en palabras de la consejera, permitirá también descongestionar la línea 6 -las más utilizada por los usuarios, con 107.544.619 viajes en 2018-, y ofrecerá un enlace más con los trenes de Alta Velocidad de Atocha y los autobuses interurbanos que accedan por el corredor de la A-3.

El Gobierno regional deberá estudiar las alegaciones de varias asociaciones de vecinos del sur de Madrid, en las que piden el levantamiento de una estación adicional al sur del río Manzanares. Los residentes de Carabanchel Alto reclaman una parada ubicada antes del cruce del río, en el barrio de Comillas o una variante de la misma a la altura del puente de Praga. Por su parte, los de Comillas (Carabanchel) y Moscardó (Usera), apoyados por la Fravm, solicitan la construcción de una estación en el parque de Comillas, que podría dar servicio a unas 21.000 personas.

Con esta ampliación, el metro madrileño añadirá una estación más a las 302 actuales, afianzándose como el noveno más grande del mundo -y tercero de Europa- en kilómetros, después de los de Shanghái, Pekín, Londres, Nueva York, Seúl, Moscú, Tokio y Cantón.

Obras en Bilbao

Por otro lado, los trenes de la línea 4 no pararán en la estación de Bilbao desde este sábado hasta el 21 de septiembre, debido a las obras de instalación de un ascensor. Los convoyes circularán con normalidad pero sin efectuar parada en los andenes. El servicio de la línea 1, en cambio, no se verá alterado.

Los trabajos cuentan con un presupuesto de 8 millones de euros y están integrados dentro de la instalación de un total de siete elevadores, que Metro tiene previsto implantar en la parada de Bilbao para hacerla completamente accesible a las personas con movilidad reducida.