Rocío Monasterio e Isabel Díaz Ayuso, durante una reunión
Rocío Monasterio e Isabel Díaz Ayuso, durante una reunión - ABC

El PP busca cómo encajar a Vox sin que entre en el Gobierno de la Comunidad de Madrid

Los populares retoman este lunes la negociación con Ciudadanos tras cerrar el pacto para la Alcaldía de Madrid

MadridActualizado:

Cerrado el capítulo del Ayuntamiento de la capital, con José Luis Martínez-Almeida y Begoña Villacís al frente de Cibeles, el Gobierno regional ocupa de nuevo el papel principal en las conversaciones entre PP y Ciudadanos. Citados este lunes en la Asamblea para retomar la negociación, los primeros buscan a la vez cómo encajar a Vox en el acuerdo sin que llegue a entrar en el Ejecutivo. Si bien no hay nada definitivo en ese sentido, fuentes populares explican que una de las opciones que se barajan es que la formación encabezada por Rocío Monasterio pudiera hacerse cargo de entidades públicas dependientes de la Comunidad.

La mesa de negociación entre PP y Ciudadanos se reanuda tras unas pocas horas de calma y celebración por el pacto alcanzado en la capital, una excepción en la tensión imperante en ambos partidos desde el pasado 26-M. La cita, programada para las 11.30 horas, supone el inicio de la verdadera interlocución entre los dos equipos, con el próximo 11 de julio –fecha límite para la convocatoria del Pleno de investidura– en el horizonte.

Aunque en semanas anteriores ya hubo una primera toma de contacto, la reunión abre la discusión en torno a los programas y su desarrollo. «Es el arranque del trabajo programático», explican en el equipo de la candidata popular, Isabel Díaz Ayuso.

El PP quiere repetir la fórmula de la capital y que Vox controle empresas u organismos públicos

Esta cuestión, precisamente, fue utilizada ayer por el secretario general del PP, Teodoro García Egea, para negar que esté sobre la mesa que el aspirante de Cs, Ignacio Aguado, vaya a ser el próximo presidente regional. Las palabras de Egea, recogidas tras una entrevista en la Cope, se refieren al planteamiento lanzado desde las filas de la formación naranja como intercambio de favores por su apoyo para que Martínez-Almeida sea el regidor de la capital. «Es una cuestión programática», dijo el dirigente, dejando claro que el fondo de la cuestión no atiende a nombres concretos.

La jugada de los de Albert Rivera se reconoce como una reproducción del tira y afloja vivido en Madrid, donde Villacís empezó enrocada en ser ella la alcaldesa, pasó a sugerir un gobierno alternativo –a razón de dos años con Almeida y otros dos con ella– y acabó aceptando cuatro áreas de Gobierno y gestionar nueve distritos.

Pero más allá de este intercambio, de lo que sí tendrán que hablar ambos partidos, ya sea en este encuentro o en los que están por venir, es sobre qué papel desempeñará Vox, cuyos doce diputados son indispensables para conformar el Ejecutivo. Desde el PP sostienen que, como en el caso de la ciudad de Madrid, la formación de Santiago Abascal no entrará en el Gobierno y «no habrá tripartito», aunque Monasterio insistió la semana pasada que en el acuerdo alcanzado con Díaz Ayuso se habla genéricamente de organismos y se deja abierta la posibilidad de que asuman alguna consejería.

Sea como fuere, lo que sí está claro es que se prevé que pueda controlar determinados entes, en la línea de lo pactado en el Ayuntamiento de la capital, donde además de la presidencia de tres distritos se habla de que podrían ocupar el mayor puesto de Calle 30.

Después de una primera toma de contacto, el PP y Cs abordan esta semana lo relativo a sus programas

Opciones a estudiar

Fuentes populares explican que la fórmula de que Vox se haga cargo de institutos, comisionados o empresas es la más acertada, aunque será algo que deban definir más adelante. Algunos de estos entes podría ser tipo el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (Imidra) o el antiguo Defensor del Menor, ahora Instituto del Menor y la Familia.

La discusión sobre cómo coincidirán los programas y desarrollarlos después, con el precedente de la configuración de la Mesa de la Asamblea, mira también de reojo al calendario. Esta semana será el inicio de unas conversaciones contra el reloj, habida cuenta de que se desea que todo esté dispuesto para julio. No obstante, si no fuera así, los partidos cuentan con dos meses más a partir de la fecha.