La edil responsable del área de Cultura en el Ayuntamiento de Madrid, Celia Mayer, este viernes en la comisión del ramo
La edil responsable del área de Cultura en el Ayuntamiento de Madrid, Celia Mayer, este viernes en la comisión del ramo - EFE

Mayer reconoce que escogió a dedo la Cátedra sin expedientes que lo justificaran

La delegada de Cultura, criticada duramente por la oposición, ha revelado en comisión que no se siguieron los cauces normativos para elegir a la institución

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Poca transparencia y muchos ataques. Es el resumen de la comisión de Cultura de este viernes donde la responsable de Cultura de Ahora Madrid debía rendir cuentas sobre la contratación de la Cátedra y los errores cometidos con la Memoria Histórica. Lo único que ha quedado claro es que se negoció el contrato con la institución vinculada con la Universidad Complutense ajustando el presupuesto como un contrato menor (17.999 euros, cuando el límite es 18.000), como ya informó este diario para no sacarlo a concurso público, y que no existen expedientes que justifiquen su excepcionalidad para otorgárselo a dedo. Tampoco han contado con las tres ofertas alternativas que exige la instrucción municipal en contratos menores. Ha asegurado Celia Mayer que no se ha abonado ningún euro a la Cátedra que dirige la hija de la primera mujer de Fidel Castro, Mirta Núñez Díaz-Balart.

No han conseguido noquear los tres partidos de la oposición a Mayer, que permanecerá en su escaño con el apoyo de la alcaldesa, pero la han dejado herida de muerte de cara a la opinión pública. No solo por dejar en evidencia el «oscurantismo» de su política, sino por los calificativos que le han proferido los encargados de las cuestiones culturales del PP, PSOE y Ciudadanos.

«Pataleta de una niña inmadura»

Ha sido la portavoz adjunta de los socialistas, Mar Espinar, la más dura con la delegada al comparar su gestión con «la pataleta de una niña inmadura que pretende incumplir las reglas solo para reafirmarse frente a sus amigos». Le ha dolido a Mayer el símil y ha replicado a su aliada de gobierno su valoración: «Lamento profundamente el insulto perteneciendo al partido que perteneces porque creo que es absolutamente machista», ha considerado.

Espinar ha indicado a Mayer que su función «le viene grande» y le ha sugerido que siga los pasos de su compañero, Guillermo Zapata, presente en la sesión. «Le ha marcado el camino, sígalo. No le votaron para esto», ha sentenciado la edil socialista. En esta línea también le ha animado la concejal del PP, Isabel Rosell, a abandonar su cargo: «Lo sentimos señora Mayer, creemos que con sus desatinos usted ya no tiene ninguna credibilidad. No puede seguir ahogando más el potencial de Madrid insultando a los madrileños. Asuma su responsabilidad política y de gobierno y, de una vez por todas, no escurra el bulto y váyase a casa».

Mayer se ha defendido con el argumento de que «durante los años de Gobierno del PP» se «incumplió deliberadamente» la aplicación de la Ley de Memoria. Ha basado su comparecencia en la lectura de recortes de periódicos para establecer la cronología de los hechos y ha asegurado que la retirada del monumento al Alférez Provisional y la placa de José García Vara estaban anunciadas desde el Pleno del 22 de diciembre, momento en que se aprobó el Plan Integral de Memoria de Madrid. Ha explicado que su retirada estaba avalada y ligada a la Dictadura y que no contaban con protección alguna, aunque no ha presentado ningún informe, solicitado por la oposición, de consulta a Patrimonio. Ha indicado la delegada que la retirada de estas reminiscencias no ha supuesto un gasto extra al incluirse dentro «del canon fijo mensual» incluido en el pliego de conservación de monumentos de Madrid y ha reconocido el error con la placa de los ocho carmelitas fusilados de la parroquia de Carabanchel.

La edil de Ciudadanos, Sofía Miranda, ha recriminado que el Ayuntamiento comenzara a suprimir la simbología franquista antes de mayo, fecha que se estableció en el Pleno. Ha acusado a Mayer de incurrir en «contradicciones» y «mentiras». «Usted ha querido empezar la casa por el tejado y el tejado se le ha venido encima». Parafraseando al exdirigente de Podemos Juan Carlos Monedero, le ha recordado que «en política el perdón se conjuga con dimisión».