La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y la líder del PP de Madrid, Esperanza Aguirre
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y la líder del PP de Madrid, Esperanza Aguirre - RAFA ALBARRÁN

Carmena y la Cátedra de la Complutense se declaran la guerra por la Memoria Histórica

La institución renuncia a asesorar al Ayuntamiento por la «incapacidad» de garantizarles el desarrollo de un trabajo profesional y Maestre habla de ruptura porque no querían incluir más expertos

MadridActualizado:

El Ayuntamiento de Madrid y la Cátedra Memoria Histórica del Siglo XX han roto con el acuerdo de firmar un contrato de colaboración para elaborar un listado que borre las huellas del franquismo en la capital. Queda en el aire quién se encargará de hacer cumplir la Ley de Memoria después de reconocer el Gobierno de Ahora Madrid que esta institución vinculada a la Universidad Complutense era «la única» que podía llevar a cabo esta misión. Por esta razón, argumentó entonces la Corporación, se asignó un contrato a dedo a través de la excepcionalidad y ajustado en presupuesto como uno menor –17.999 euros, cuando el límite es 18.000 euros– para no sacarlo a concurso público. Pero ayer, desde uno y otro bando se declararon la guerra.

A primera hora de la mañana, la institución que dirige la hija de la primera mujer de Fidel Castro, Mirta Núñez Díaz-Balart, emitió un comunicado donde anunciaba su renuncia a asesorar al equipo de Manuela Carmena en este asunto. El motivo que esgrime en su escrito es «la incapacidad de la institución [el Ayuntamiento] para garantizar las condiciones mínimas para el desarrollo de un trabajo profesional y sosegado, como requiere toda investigación científica». La Cátedra se exime de los errores cometidos con el callejero hasta ahora y acusa al Consistorio de haber incurrido en «utilización precipitada» «de los primeros avances», derivando en un «exceso de especulaciones» sobre su trabajo.

«Provocó numerosos malentendidos la publicación de una relación de 30 calles (en ella la Cátedra reconoció un error inicial, que rectificó inmediatamente, en la inclusión de la plaza de Juan Pujol) que el equipo de investigación iba a someter a una primera valoración. La presentación que de esa lista inicial realizó el consistorio incorporó otros errores, como el de atribuir al comandante Zorita el bombardeo de Guernica, de los que el equipo de investigación de la Cátedra no es responsable».

Sin contrato

Estas acusaciones provocaron que la portavoz municipal, Rita Maestre, sacase la artillería en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno. La también miembro del Consejo Ciudadano de Podemos replicó que la ruptura se había debido a que la Cátedra quería exclusividad para elaborar lo que denominan como Plan Integral de Memoria de Madrid: «Parte del desacuerdo con la cátedra tiene que ver con que desde el Área de Cultura se les planteó la incorporación de otros actores, otros académicos, otros expertos, así como los cronistas de la villa en la elaboración del plan y la Cátedra no aceptó. Esta es la base fundamental del desacuerdo entre ambas partes y la razón por la que hayamos finalizado nuestra relación».

Ambas partes aseguraron que no se había cobrado un solo euro de las arcas municipales. «No había contrato firmado porque la Cátedra de la Memoria Histórica tenía problemas administrativos con la Universidad Complutense», aseveró Maestre. Se refería la concejal a que el centro universitario está renovando los convenios con las cátedras extraordinarias con una nueva regulación y la de Díaz-Balart está en el aire desde el pasado martes, cuando expiró el convenio. Sin embargo, la Cátedra comenzó a realizar trabajos para el Ayuntamiento en diciembre, como reconocen en su manifiesto, donde hablan solo de «un compromiso formal para asesorar».

Hoy comparece Mayer

La portavoz aseguró que su plan y el marco normativo para aplicar la ley continúan adelante y que el próximo 22 de abril estará listo. No especificó cómo y emplazó a los periodistas a conocerlo hoy a través de la delegada de Cultura y Deportes, Celia Mayer, quien comparece en comisión a petición del Partido Popular. Se espera que la concejal, a la que toda la oposición le ha pedido la dimisión, explique por qué no se ha esperado a la aprobación del Plan Integral de la Memoria para proceder a la ejecución. También han solicitado toda la documentación que acredite los contratos justificativos de la retirada, coste económico y lugar de depósito del monolito dedicado al Alférez Provisional de la Plaza de Felipe IV, la placa de los ocho Carmelitas fusilados en el Cementerio Parroquial de Carabanchel y la placa a José García Vara en la calle Arrieta. La Cátedra aseguró que no había tenido «nada que ver» con estos hechos.

Rita Maestre, sin embargo, manifestó que, antes de que presenten el listado definitivo el próximo 22 de abril, «todo lo que se ha publicado o se vaya a publicar sobre este plan son rumores, como ha sucedido en estas semanas».