Ángel Garrido, con los consejeros de la Comunidad de Madrid detrás
Ángel Garrido, con los consejeros de la Comunidad de Madrid detrás - EFE

El Gobierno regional, desolado, urge a Génova para que designe ya al sucesor de Cifuentes

Plantean la investidura en torno al 11 de mayo. Gabilondo se ofrece como presidente pero Cs le desengaña: «A día de hoy» no tiene suficientes apoyos

MadridActualizado:

Afligidos, tristes y cabizbajos. Es la imagen que daban este jueves los consejeros del Gobierno regional en su primer día sin Cifuentes. Pero la vida sigue, y como se encargó de recordar el presidente en funciones, Ángel Garrido, hay una región que gobernar. Pero para poder hacerlo con cierta estabilidad, primero es necesario salir del «shock» de los últimos acontecimientos y del compás de espera en que estaba sumida la Real Casa de Correos desde hacía más de un mes. Lo primero, apuntó Garrido, es que la dirección nacional se aclare y designe al sustituto de Cifuentes. Y que lo haga cuanto antes.

Según explicó el presidente en funciones –que, por cierto, mantiene su despacho en la calle Postas y no ha querido ocupar el que dejó libre el miércoles Cifuentes–, hay plazo hasta el 21 de mayo para que se elija un nombre entre 47 de los 48 diputados populares –sin contar a Cifuentes–. Y el pleno de investidura se celebraría, como muy tarde, el 30 de mayo. Pero esos plazos le parecen excesivamente largos a Garrido: «Espero y deseo que sea antes; no sería bueno prolongarlo mucho».

Con Aguirre, 9 días

De hecho, en fuentes cercanas al Gobierno regional recuerdan que cuando Esperanza Aguirre dimitió, en 2012, pasaron sólo 9 días hasta que su sucesor, Ignacio González, fue elegido en el pleno de investidura. Unos plazos similares situarían en esta ocasión la elección del nuevo presidente en torno al 10-11 de mayo.

Garrido no quiso postularse como candidato; cree que esta es una decisión que tomará el partido a nivel nacional, y él ya ha dejado claro que es «un disciplinado militante» y acataré la decisión». Nadie le ha preguntado, afirmó, porque «a mí no tienen por qué preguntarme».

De momento, él reunió al consejo de Gobierno como «garantía de que se sigue trabajando como el primer día», porque «Madrid no se para ni se puede parar». Y habló el miércoles con los portavoces parlamentarios de PP, PSOE y Ciudadanos, y llamó también a la de Podemos aunque no lograron contactar.Cs le aseguró que «quien ellos prefieren que gobierne es el PP, el partido que obtuvo más votos» en las últimas elecciones.

Fue inevitable la referencia a Cifuentes, protagonista a pesar de su ausencia: «Lo está pasando mal; los políticos también somos seres humanos», apuntó Garrido. Quien lanzó también un mensaje a quienes quieren descartarle por su implicación con la ex presidenta: «Yo he trabajado siempre de la misma manera, con profesionalidad y lealtad. Si alguien cree que la lealtad a una persona inhabilita para ser leal a otro proyecto, creo que se equivoca».

Fuego «enemigo»

Respecto a quién pudo filtrar el vídeo del hurto en el supermercado, ironizó: «Este fuego puede ser muchas cosas, pero amigo, no». Garrido se reune este viernes en la Asamblea con los diputados populares, en su primer encuentro como presidente en funciones y con el objetivo claro de insuflar ánimos y llevar algo de calma a las muy inquietas filas populares, desprovistos de información desde hace semanas.

Entre ellos, verá al portavoz del PP, Enrique Ossorio, otro de los nombres que suenan en las quinielas junto con el del propio Garrido como posibles candidatos a la investidura. Ossorio explicó ayer que estará a lo que diga el partido. Al elegido deberán votarlo todos los diputados del PP, sin excepción, más los de Cs, si se quiere superar en votos a la oposición.

Mantiene el acta

Porque el PSOE ya ha adelantado que quiere mantener al menos en espíritu su moción de censura, y planteará a Ángel Gabilondo como candidato. Una propuesta sin más recorrido que el que quiera darle la formación naranja. Y desde ella, su portavoz Ignacio Aguado ya adelantaba que «a día de hoy», el PSOE no cuenta con apoyos necesarios.

Lo que sí parece claro es que, al menos de momento, Cristina Cifuentes se quedará con su acta de diputada. Algo a lo que no se opondrá la dirección nacional de su partido, mientras no pese sobre ella ninguna imputación. Otra cosa es lo relativo a la presidencia del partido en Madrid; ahí se afianza la tesis de que ella deje el cargo y la sustituya una gestora que dirija provisionalmente la formación hasta el congreso.