Actuaciones que el Ayuntamiento desarrolla en la A-5
Actuaciones que el Ayuntamiento desarrolla en la A-5

Los semáforos de la A-5 se encienden con dudas entre los conductores

El proyecto del Ayuntamiento pretende convertir en una vía urbana el paseo de Extremadura y «reducir la circulación y el tiempo de desplazamiento y la contaminación»

MADRIDActualizado:

Dudas entre los conductores y versiones opuestas entre los políticos por la polémica transformación de la entrada a Madrid por la A-5. Los tres semáforos del paseo de Extremadura se han encendido este martes con fuertes críticas y algún adepto. «Ojalá salga bien», comentaba a Efe Antonio, residente de la avenida Padre Piquer, que si bien se manifiesta partidario de la transformación teme que el Ayuntamiento haya empezado «la casa por el tejado».

El estreno de tres semáforos y dos carriles bus son una de las actuaciones con las que Carmena inicia a finales de legislatura su proyecto de convertir en una vía urbana el paseo de Extremadura –la prolongación de la A-5–, que soporta una densidad de tráfico muy alta con más de 150.000 vehículos al día y genera ruidos insoportables para los vecinos, sobre todo en Batán.

Lorenzo, otro vecino de Campamento, considera que la medida «se va a notar mucho» y para bien, porque espera que aumente el uso del transporte público y se reduzca el del vehículo privado, aunque indica que «los inicios siempre son malos».

Otros viandantes consultados han descrito como «un parche» la instalación de los semáforos y habrían preferido otras actuaciones en la zona, como usar los cuarteles abandonados de Campamento como aparcamientos disuasorios y, sobre todo, soterrar la autovía.

Además, el movimiento vecinal Campamento Sí ha emitido un comunicado en el que agradece «la voluntad y valentía del Ayuntamiento a la hora de hacer cumplir sus compromisos con los barrios afectados», pero pide «prudencia» al valorar el impacto de la transformación del paseo de Extremadura en una vía urbana.

En los pasillos del Palacio de Cibeles, el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, ha asegurado que los semáforos de la A-5 serán una medida «positiva» para reducir la contaminación y ha subrayado la necesidad de «eliminar autopistas urbanas», porque es una «anomalía» que delante de casas o colegios «pasen coches a 70 o 90 kilómetros por hora».

Sin embargo, para el portavoz del PP, José Luis Martínez-Almeida, se está «empleando una fórmula ya caduca» que «no va a dar resultados», sino que generará «más dificultades a las personas que quieran acceder» a la capital y «más molestias a los vecinos», y ha recordado que el PP soterró la M-30 cuando la izquierda proponía semáforos y también estudian hacerlo en la A-5.

Desde la misma A-5 ha abogado por esta tesis la candidata del PP a la presidencia de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, que ha ido esta mañana a la autovía acompañada por alcaldes y portavoces «populares» en municipios del suroeste madrileño y ha aseverado que los semáforos sólo servirán para «molestar» y «nombrar 'non gratos' a todos los vecinos del sur de Madrid».

La portavoz municipal de Ciudadanos, Begoña Villacís, ha vaticinado que la medida será un «desastre» y ha apostado por soterrar la A-5 a su entrada en Madrid. «Los vecinos no necesitan semáforos, no necesitan más atasco, no necesitan más contaminación», ha dicho.

Por último, la portavoz socialista, Purificación Causapié, ha acusado al Gobierno de Carmena de menoscabar su proyecto para la A-5, y ha apuntado que la salud y el bienestar de los vecinos del paseo de Extremadura y el hecho de que muchos ciudadanos entren en la capital por la A-5 son «intereses que se pueden conciliar» si hay un «diálogo», que Ahora Madrid no ha mantenido.

«Contaminación acústica»

Los semáforos de la A-5, en el paseo de Extremadura, han comenzado hoy a funcionar, coincidiendo con la apertura de dos nuevas conexiones a la vía, desde la avenida de los Poblados y la calle de Carabias. El objetivo de la implantación de los semáforos de la A-5 según el Ayuntamiento, es «mejorar la circulación, reducir el tiempo de desplazamiento de conductores y paliar la contaminación acústica».

Uno de los semáforos se sitúa en la avenida de los Poblados, de manera que se permitirá el giro a la izquierda con el fin de que los conductores puedan acceder a la nueva incorporación que conecta esta vía con el paseo de Extremadura, minimizando el tiempo de desplazamiento de los conductores que accedan por ese punto.

Los otros dos, a la altura de los kilómetros 6.5 y 5.7 del paseo de Extremadura (A-5), facilitarán la regulación adaptada a las necesidades de estas nuevas intersecciones, así como el acceso seguro a la vía principal permitiendo abandonar rápidamente el carril bus exclusivo que se señaliza como parte de estas actuaciones.

Desde hoy también se señalizará un nuevo carril-bus exclusivo en ambos sentidos de circulación, entre los kilómetros 3.7 y 8, para beneficiar al transporte público. Este carril bus, junto con los que se ejecuten en las próximas semanas, supondrá un 40 por ciento de incremento de los carriles bus de la ciudad, que ya se llevan haciendo desde junio de 2015.

La velocidad de circulación en ese tramo del paseo de Extremadura (A-5) seguirá limitada a 70 kilómetros por hora, excepto en las zonas de aproximación a los semáforos, donde quedará limitada a 50 kilómetros por hora.

Por otra parte, las nuevas conexiones son el vial que conecta la calle Carabias con el paseo de Extremadura sentido M-40, y el que transcurre entre la avenida de los Poblados y el paseo de Extremadura.

A pesar de las críticas que aseguran que esta nueva medida dejará «bloqueados» a los vecinos del sur de Madrid, la delegada de Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Inés Sabanés, descartó ayer que la entrada en funcionamiento de los semáforos de la A5 vaya a causar problemas de tráfico y que habrá «más normalidad» de la que se prevé, porque ya «ha habido mucha información».

Radar de tramo

Los semáforos estarán flanqueados por un nuevo radar de tramo, en sentido salida, que ya ha sido instalado y que se activará a finales de mes. Este comenzará a vigilar la velocidad a los 125.000 vehículos que cruzan Batán a diario. El control se ubicará entre el punto kilométrico 4 y el 5,750 en dirección Extremadura. Hasta que se ejecute la transformación total de esta carretera en una vía urbana, el límite establecido será de 70 kilómetros por hora, después, el máximo se quedará en 50 kilómetros por hora.

Una vez que se active el radar, comenzará una fase de pruebas de dos meses. Así, hasta abril, los infractores no recibirán sanciones económicas, sino cartas informativas en las que se le indicará el importe de la multa, tal y como consta en la ordenanza de Movilidad.