Flota pesquera amarrada en el puerto de Vigo
Flota pesquera amarrada en el puerto de Vigo - SALVADOR SAS/EFE
SALIDA DEL REINO UNIDO DE LA UE

El sector pesquero teme un escenario «caótico» si hay un Brexit duro

Los armadores vigueses explican que solo en la conserva están en juego 350 millones de euros

SantiagoActualizado:

A menos de tres semanas para que expire el plazo para la salida del Reino Unido de la UE y con las negociaciones al borde del fracaso, el sector pesquero en Galicia comienza a ponerse cada vez más nervioso. El presidente de la cooperativa de armadores de Vigo (Arvi), Javier Touza, alertó esta mañana de que temen un escenario «caótico» y repercusiones millonarias si hay un Brexit duro.

En una jornada sobre los efectos del Brexit celebrada este miércoles en la Cámara de Comercio Vigo, Vilagarcía y Pontevedra, Touza explicó que en el caladero del Gran Sol faenan 89 barcos con bandera española, además de otros 40 de bandera francesa, irlandesa e inglesa que descargan productos pesqueros en Vigo. Si hay una salida abrupta, esa flota debería buscar «caladeros alternativos» y desde la administración se plantea el traslado a aguas jurisdiccionales de Francia e Irlanda, pero ello, avisó Touza, podría provocar «grandes tensiones» y «un sobreesfuerzo» pesquero. Pero el impacto se dejaría notar también en otros caladeros. Según informa Efe, el presidente de Arvi también aludió a los 24 arrastreros de bandera española que faenan en Malvinas y otros 20 con capital español, que descargan tanto pescado fresco en lonja como congelado en los frigoríficos de Galicia.

Touza reconoció estar «muy preocupado» por lo que el futuro deparará a esta flota, dado que las armadoras no se podrían acoger al fondo de solidaridad de adaptación a la globalización y porque solo se contemplan ayudas de paradas temporales para barcos que operan en aguas inglesas. El presidente de Arvi también puso cifras encima de la mesa. Solo para la industria conservera el inmpacto superaría los 350 millones de euros. Touza remarcó que el valor de las importaciones de pesca de barcos con bandera inglesa, irlandesa y francesa superaron los 300 millones de euros, a los que se suman otros 300 millones de valor de aduana del producto procedente de Malvinas.

Un Brexit duro también afectaría a astilleros y empresas auxiliares gallegas. En estos momentos la flota de Malvinas está afrontando un proceso de renovación por el que, el año pasado, se construyeron tres buques tasados en unos 25 millones de euros por unidad. Además 1.700 tripulantes gallegos que pueden verse afectados «directa o indirectamente», en función del tipo de salida de Reino Unido de la UE. Los armadores vigueses aseguran estar sumergidos en la «preocupación e incertidumbre» ante la posibilidad de que el peor escenario se se confirme dentro de escasas semanas. «Esperemos que al final impere un poco la lógica y se habiliten unos mecanismos para, transitoriamente, salvar esta situación con vistas a la negociación de un futuro acuerdo en el que depositamos muchas esperanzas», proclamó el presidente de los armadores vigueses.