Manuel Pereira, familiar del fallecido en A Estrada, este lunes en el Parlamento
Manuel Pereira, familiar del fallecido en A Estrada, este lunes en el Parlamento - MIGUEL MUÑIZ
GALICIA

La oposición rebaja su «pseudocomisión» sanitaria a un acto de críticos con la Xunta

El primo del fallecido del PAC de A Estrada ha sido el primero en comparecer, con críticas al PP por su «manía en silenciar voces que le dan sarna»

SantiagoActualizado:

En una sala de prensa, sin plan de trabajo conocido sin registro en el diario de sesiones, y sin toda la armazón de procedimientos que regulan una comisión parlamentaria. Así celebró ayer la oposición la primera reunión de su foro para denunciar la política sanitaria de la Xunta. Poco importó que el Parlamento les denegara —por esos motivos— el uso de uno de sus salones. Los grupos parlamentarios de En Marea, PSdeG y BNG se las arreglaron para continuar adelante con sus planes y convocar así a un primer conjunto de voces críticas con la gestión del Sergas. Entre ellas, a un familiar del fallecido en el PAC de A Estrada.

Como era de esperar, tanto los afectados como los portavoces de la oposición levantaron el hacha de guerra contra el PP. Principalmente les achacaron el haber impuesto una «mordaza» a la comisión oficial, un órgano que paradójicamente primero la izquierda activó y después plantó abruptamente cuando los populares no se plegaron a su lista de comparecientes. «Habríamos preferido que esto se produjera por las cauces oficiales, pero sufrimos un veto que para nosotros es inaceptable», justificó el líder de En Marea, Luís Villares. La líder del BNG, Ana Pontón, fue más lejos y calificó la comisión oficial de «fraudulenta».

Por parte del PP, la respuesta llegó por boca de su portavoz en O Hórreo, Pedro Puy. «Parece mentira que tengamos que recordar que la democracia es un conjunto de normas que todos nos dimos y que es necesario respetar», aseguró en primera instancia, para a continuación lamentar que, si bien existen «problemas» en la sanidad, este tipo de iniciativas solo contribuyen a «menoscabar» el funcionamiento normal de la Cámara. Especialmente perplejo se mostró Puy con la actitud de los socialistas, los más proclives a alcanzar un pacto que les facilitara su regreso a la comisión de investigación. Tanto es así que el propio Puy recordó que habían puesto sobre la mesa una «oferta generosa» para ampliar el cartel de comparecientes. En ella, además de los principales sindicatos, se incluían varias asociaciones tradicionalmente beligerantes con la Consellería de Sanidade.

«Lamento que el PSOE tenga decidido participar en este tipo de cuestiones». La posición de los demás, dijo, «sorprende menos», vistas algunas iniciativas promovidas en el pasado como el pleno «bis» convocado por el BNG en las afueras del Parlamento o la crisis de las primarias que amenaza con fracturar En Marea. «Aquí se está jugando a otra cosa, no a hacer una comisión y sacar conclusiones que aprovechar», sentenció por último.

Improvisación

Al margen de los cruces de declaraciones, la comisión paralela dio muestras de cierta improvisación en su funcionamiento. No ya por las circunstancias peculiares en que se produjo, sino por la forma de participación elegida por los partidos, en ocasiones únicamente a través de su portavoz parlamentario, caso del BNG, en otras a través de su portavoz en asuntos de sanidad, como el PSdeG, o incluso compartiendo tiempo de intervención entre ambos, como En Marea, mediante Luís Villares y Eva Solla.

Con todo, la mañana arrancó con la emotiva intervención de Manuel Pereira, primo de José Manuel Rey Brea, el paciente que falleció en el PAC de A Estrada mientras esperaba a ser atentido. Pereira quiso expresar su «más sincero agradecimiento» a los grupos que hicieron posible la comisión «paralela», no sin dejar de cargar contra la Xunta. «No fueron capaces de tener una sola palabra de condolencia por la muerte de José Manuel. No estuvieron a la altura de las circunstancias», denunció con la voz entrecortada. Acto seguido, Pereira dio lectura a una carta en la que la hija del fallecido relataba cómo vivió la pérdida de su padre. El texto, además, aprovechaba para pedir a todos los dirigentes más honestidad para resolver los problemas del Sergas:«Pedimos que se cumplan las normas para el correcto funcionamiento de estos centros. De lo contrario, casos como el de mi padre podrían repetirse».

Grupos críticos

Después de los familiares de Rey Brea, llegó el turno de los otros dos intervinientes convocados por la oposición. Por un lado, el portavoz del colectivo PACs en pie de guerra, Eduardo Díaz, denunció la existencia de un problema de organización en estos centros «cuando a un médico le citan 109 pacientes en una consulta» o cuando no se cubren las necesidades de personal. «No puede morir una persona en un centro sanitario por falta de personal».

Junto a Díaz, Pilar Nogueiras, enfermera del PAC de A Guardia, hizo pública su «gran reprobación» contra el PP por «no querer escuchar a quienes gestionamos día a día nuestra sanidad»: «Somos, después de los profesionales eventuales, los que peores condiciones laborales tenemos en la sanidad». La trabajadora, por otro lado, alertó de que los descubiertos de personal provocan que los centros se queden en muchas ocasiones sin capacidad asistencial «durante horas».

Para el diputado socialista, Julio Torrado, todas esas situaciones son «una excusa muy útil» en manos de la Consellería, que viene denunciando —como hizo el conselleiro Almuíña el pasado domingo en ABC— la ausencia de facultativos disponibles. «Ya no es problema de que no existan médicos para contratar, es problema de la disminución de recursos para contratar ese personal», zanjó Torrado acerca de un punto, el de los recursos humanos, que explica buena parte del «otoño caliente» que vive la sanidad gallega.

.