Villares y otros miembros de la dirección de En Marea
Villares y otros miembros de la dirección de En Marea - EFE
Crisis del rupturismo

En Marea pide relevar a la empresa encargada de la votación tras las «irregularidades» detectadas

Los críticos plantan a la dirección y piden que se retire la denuncia presentada en Fiscalía

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Las reactivación de las elecciones en En Marea tendrá que seguir esperando. Este sábado la dirección de la confluencia, liderada por el actual portavoz Luís Villares, anunció que demandará la puesta en marcha de una batería de medidas para poder celebrar el proceso con todas las garantías de seguridad y privacidad tras la presunta intrusión irregular al censo de inscritos por parte de varios miembros del comité electoral. La principal propuesta del magistrado en excedencia y su equipo pasa por relevar a la empresa encargada de custodiar el fichero con los datos de los miembros de la formación y a la encargada del proceso de votación telemática. La decisión de reclamar estas garantías adicionales para poder reanudar las primarias fue acordada tras una reunión del Consello das Mareas, máximo órgano de dirección del partido instrumental, al que no asistieron los miembros del sector crítico con el exjuez, que calificaron de «burla y estafa» que la actual coordinadora tome decisiones de este calado pese a carecer de «legitimidad» para hacerlo.

Aunque durante las últimas semanas el encargado de ponerle voz a la postura oficialista fue el miembro de la actual dirección Gonzalo Rodríguez, este sábado fue el propio Luís Villares el que compareció ante los medios acompañado de Rodríguez y las otras dos viceportavoces de la confluencia para dar cuenta de las medidas de seguridad que solicitarán. El líder de En Marea justificó la petición de relevar a la empresa gestora del censo y del sistema de votación alegando una «quiebra absoluta de confianza» en el informático contratado por el partido instrumental para gestionar el fichero con los datos de los inscritos. «Cedió de forma indebida las claves a unas personas que no estaban autorizadas ni regularmente ni legalmente», explicó Villares en referencia al presunto acceso irregular al censo que habrían realizado varios miembros del comité electoral próximos al sector crítico. La dirección de la formación siempre apuntó que durante esa intrusión no se había podido constatar ninguna manipulación de la lista de inscritos. Con todo, ayer Villares reveló que sí se pudo comprobar la existencia de una «descarga» o un «volcado completo» de todos los datos de los miembros de la formación durante las horas en las que el censo dejó de estar bajo control de la cúpula rupturista, un hecho que a su ver es de «gravedad extrema».

Para evitar que se vuelva a repetir esta situación, la dirección de En Marea demanda además aplicar otras medidas de seguridad, como la instalación de un sistema de confirmación de voto por SMS, la «renovación» de las claves de acceso a la plataforma informática, la contratación de un servicio externo para que «verifique el proceso de votación», así como lograr que en la aplicación figuren los nombres de todas las personas que conforman las candidaturas. Villares matizó que será el comité de garantías —en donde sus afines son mayoría— el que apruebe si se aplican o no estas propuestas formuladas por la dirección rupturista. Una vez acometidas, será el comité electoral, controlado por los críticos, el que deba fijar un nuevo calendario de votación. Cuestionado sobre si ve factible que las primarias puedan celebrarse antes de final de año, el magistrado en excedencia señaló que dependerá de las decisiones que tomen estos dos órganos, pero en todo caso ya han contactado con una empresa que se habría comprometido a ofrecer una solución técnica para incorporar estas demandas de manera «inmediata».

«Burla y estafa»

Los miembros críticos con el magistrado en excedencia rechazaron participar en la reunión de la dirección rupturista para expresar su descontento con las acciones de la actual coordinadora. El cabeza de lista de la candidatura alternativa al magistrado en excedencia, David Bruzos, cree que la dirección sigue una estrategia que consiste en «echar balones fuera», primero acusando a los miembros del comité electoral y ahora cargando contra la empresa encargada de las votaciones. Bruzos cree que el cambio de plataforma solo busca «retrasar» las primarias para perpetuar el mandato de la actual cúpula rupturista y evitar que los inscritos puedan ejercer su derecho a voto. «Los responsables de esta situación tienen nombres y apellidos, son Luís Villares y la actual coordinadora», denunció el orensano.

Otra de las demandas del sector crítico pasa por que la dirección de la formación retire la demanda presentada ante la Fiscalía por la presunta intrusión irregular en el censo. A este respecto, Villares fue tajante al afirmar que mantendrán la denuncia. «Lo que se nos está pidiendo es que miremos para otro lado, que hagamos la vista gorda y no podemos cuando se están vulnerando los derechos de los inscritos», zanjó.