El portavoz de En Marea, Luís Villares este lunes en una rueda de prensa
El portavoz de En Marea, Luís Villares este lunes en una rueda de prensa - LAVANDEIRA JR/ABC
POLÍTICA

En Marea amaga con romper la alianza con Podemos en Galicia

Los distintos socios del rupturismo gallego difieren en la fórmula electoral a utilizar

SantiagoActualizado:

Tras años envueltos en peleas internas y luchas de poder, todo apunta a que la convocatoria de elecciones generales para el próximo 28 de abril hará saltar definitivamente por los aires el espacio rupturista gallego en el que se integran formaciones como Podemos, Izquierda Unida y otros partidos nacionalistas bajo la marca En Marea. La alianza logró conseguir en las últimas elecciones generales hasta cinco diputados, que finalmente se integraron en el Grupo Confederal de Unidos Podemos tras haberle sido denegada la posibilidad de constituirse como grupo propio. Ese mismo año, en 2016, el rupturismo gallego reeditó su unión para concurrir a las elecciones gallegas, y aunque lograron situarse como el partido líder de la oposición superando al PSOE, los conflictos internos acabaron por erosionar el denominado «espacio de unidad popular» hasta situarlo al borde de la ruptura.

De cara al 28-A, el motivo de conflicto entre los socios de la confluencia es la fórmula con la que se presentarán a las elecciones. Podemos, Izquierda Unida, el partido nacionalista Anova —fundado por el histórico dirigente galleguista Xosé Manuel Beiras— y las «mareas» que gobiernan en Santiago, La Coruña y Ferrol apuestan por concurrir a los comicios mediante una coalición que permita visibilizar sus siglas. Sin embargo, la dirección del partido instrumental En Marea, enfrentada a estas formaciones, defiende presentarse mediante una fórmula de partido clásico, alegando que repetir el sistema de coalición les volvería a impedir constituirse como grupo propio.

El divorcio entre las dos partes quedó patente el sábado cuando mientras el líder de En Marea, Luís Villares, anunciaba la convocatoria de unas primarias para elegir a los cabezas de lista de la formación, Podemos, Esquerda Unida y Anova lanzaban tres comunicados en los que, respectivamente, daban por hecho la escisión del espacio rupturista avanzando que repetirían la coalición con la que se presentaron a las elecciones generales en 2016 al margen de lo que hiciese En Marea. Con todo, algunas de las principales caras visibles de la formación intentaron este lunes suavizar sus posturas haciendo un último llamamiento a apostar por una candidatura unitaria. «Lo contrario sería un suicidio político», avanzó Villares. «Creo que debemos hacer un último esfuerzo e impulsar una alianza amplia en la que todos encontremos un lugar para remar en la misma dirección», esgrimió en su cuenta de Facebook.

Por su parte, en la dirección nacional de Podemos no quieren romper con En Marea, pero ayer no negaron que eso pueda llegar a ocurrir. «No observamos otra posibilidad que ir en confluencia con IU, Equo, En Comu Podem y con En Marea», explicó ayer la coportavoz de Podemos, Noelia Vera tras la Ejecutiva del partido, donde insistió en la necesidad de enfrentarse al proyecto del PP, Cs y Vox. Luego, apuntaló sus palabras el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, al asegurar que su pretensión es «reeditar acuerdos que ya se dieron en el pasado e incluso ampliarlos». Aunque Echenique reconoció que en Galicia «hay actores con otra hoja de ruta» y «si el resultado de la confluencia en Galicia implica hacer algún cambio» tendrán que asumirlo.

Lo cierto es que tanto desde la órbita de Podemos como desde En Marea temen que el hecho de concurrir por separado a los próximos comicios, sumado a la imagen de división exhibida durante los últimos años, les pase una importante factura electoral. Aún así, ninguna de las dos partes parece estar dispuesto a ceder en sus pretensiones, tal y como sucedió en los instantes previos a las elecciones autonómicas de 2016. En aquella ocasión, un mensaje en Twitter de Pablo Iglesias cuando apenas quedaba una hora para que se agotase el plazo para la presentación de candidaturas inclinó la balanza para el sector de Luís Villares, que reclamaba concurrir a los comicios como partido instrumental.