En A Gudiña, las llamas se acercaron peligrosamente a zonas pobladas
En A Gudiña, las llamas se acercaron peligrosamente a zonas pobladas - BRAIS LORENZO/EFE
GALICIA EN LLAMAS

La ola de incendios se calma tras arrasar 725 hectáreas en 48 horas

Sólo queda activo un fuego en Begonte que se inició durante esta tarde

N. S.
SantiagoActualizado:

Tras 48 horas de pesadilla en los montes gallegos, los servicios de extinción han logrado extinguir o controlar los principales incendios forestales que asolaron la Comunidad. Durante el fin de semana, según los nuevos cálculos de la Consellería de Medio Rural, han ardido 725 hectáreas de terreno en nueve incendios que se cebaron, sobre todo, con las provincias de Orense y Lugo. El del municipio orensano de A Gudiña, que en la madrugada del sábado se acercó peligrosamente a las viviendas, permanece controlado desde las 13.40 horas de ayer. Sólo queda activo un foco en Begonte, Lugo, que se inició esta tarde y afecta de momento a 20 hectáreas.

Aunque en un primer momento, Medio Rural estimó en 440 hectáreas la superficie afectada en A Gudiña, tras el nuevo recuento la Consellería rebajó esta cifra hasta las 380. El fuego cruzó en la noche del viernes la frontera desde Portugal y entró en Galicia por la parroquia de Barxa. Para lograr controlarlo, un amplio despliegue de medios aéreos y humanos ha trabajado durante todo el fin de semana.

El municipio lucense de Quiroga fue otro de los puntos más afectados por la nueva ola incendiaria, con dos fuegos en distintos puntos de la localidad. Los servicios de extinción lograban hoy controlar el más grande, en la parroquia de Hospital, tras quemar 152 hectáreas de terreno. Otras 53 hectáreas ardieron en la zona de Enciñeira, en un fuego que había quedado bajo control a última hora de la tarde del pasado sábado.

Los servicios de extinción también controlaron hoy el segundo mayor foco que afectó a la provincia de Orense, el incendio de Riós en el que han ardido otras 52 hectáreas. En la misma situación, está el de Chandrexa de Queixa, tras calcinar otras 19 hectáreas de terreno.

Los brigadistas han logrado, además, extinguir otros dos fuegos. En Palas de Rei, Lugo, las llamas se apagaban definitivamente el sábado sobre las ocho de la tarde. El incendio había empezado 23 horas antes y arrasó 31 ha. De madrugada, a las 00,15 horas, las llamas tocaban también la provincia coruñesa con un nuevo incendio en el municipio de Val do Dubra, que ya está extinguido. Añadió otras 18 hectáreas de monte calcinado al balance de este fin de semana.

La última oleada de incendios forestales comenzó apenas cuatro días después de que los servicios de extinción acabasen con el mayor fuego del verano en Galicia, el del ayuntamiento lucense de Monforte de Lemos. El recuento definitivo habla de 706 hectáreas quemadas. En lo que va de año esta cifra sólo ha sido superada por el gran incendio que en primavera arrasaba los municipios de Dodro y Rianxo.