Protesta de los trabajadores de la planta coruñesa de Alcoa ante el anuncio de cierre
Protesta de los trabajadores de la planta coruñesa de Alcoa ante el anuncio de cierre - CABALAR/EFE
EL FUTURO DE ALCOA

Las electrointensivas quieren que se multiplen por ocho las ayudas

La Xunta insiste en que la UE deja abaratar más la luz de lo que propone el Gobierno

SantiagoActualizado:

Según la patronal, la industria electrointensiva paga la luz en España 25 euros por megavatio hora más cara que en Alemania y 20 euros más que en Francia. Pero la solución del Gobierno central para lograr abaratar la factura y salvar los empleos en factorías como las de Alcoa en La Coruña y Avilés sigue dejando un abultado diferencial. Las principales medidas del borrador del Estatuto de los Consumidores Electrointensivosplantean una rebaja de unos dos euros por mw/h. La Asociación Española de Empresas con gran Consumo de Energía (AEGE) pide al Ejecutivo de Sánchez que multiplique por ocho esta cifra, para sumar otros 16 euros a la rebaja.

Al igual que ha planteado la Xunta de Galicia en las alegaciones al borrador que ha presentado esta tarde, AEGE también pide que se establezcanmecanismos de rebaja en la fiscalidad energética y en los peajes de acceso a las redes. «Estos dos conceptos, de aprobarse las propuestas de AEGE, supondrían un impacto de 10 y 4 €/MWh respectivamente, que junto con las que recoge ya el borrador permitirían lograr la armonización de coste del suministro eléctrico», afirma la patronal. AEGE valora el esfuerzo del Ejecutivo para intentar solucionar los problemas que atraviesa esta industria en España, pero como ya hizo Alcoa lo considera insuficiente. «El conjunto de medidas recogidas en el borrador supone 112 millones de euros, cantidad inferior a los 150 millones presupuestados en los Presupuestos Generales del Estado de 2018, que se han prorrogado, para compensar a las industrias electrointensivas», explica la patronal, que recuerda que «esta cifra dista mucho de las compensaciones globales que reciben nuestros competidores europeos».

Como en la UE

El conselleiro de Economía e Industria Francisco Conde reitera también que existe margen dentro de las normas de la Unión Europea para mejorar las ayudas a las electrointensivas, un sector que emplea en España de forma directa a 66.000 trabajadores. Las medidas que propone la Xunta de forma consensuada con la industria gallega, recalcó Conde, funcionan en otros países europeos como Francia, Alemania o Italia. El conselleiro pidió que «a través de estas reducciones de peajes y de fiscalidad y del resto de mecanismos se pueda homologar la situación de las empresas electrointensivas en España con respecto al resto de Europa».

«Si Alemania y Francia pueden producir aluminio, nosotros podemos también», insistió también ayer el presidente de la Xunta. «Tenemos que incluir dentro del estatuto la figura del consumidor electrointensivo: una empresa cuyo 40 por ciento de sus costes son de energía, tiene que tener unos parámetros precisos de precio de energía, porque, si no, se va a deslocalizar», reflexionó Feijóo. La Xunta pide, además de rebajas en fiscalidad y peajes que se distingan varias categorías según el consumo eléctrico de estas empresas. El presidente explicó que las alegaciones de la Xunta no son «una cosa excepcional» sino que proponen que las cosas se solucionen como se hizo en los últimos 10 años, en que hubo dos problemas puntuales de precio de energía».

Tanto En Marea como el BNG han presentado también sus alegaciones al borrador del estatuto del Gobierno central. En rueda de prensa, el portavoz parlamentario de la formación rupturista Luis Villares, explicó que defiende una regulación del sector que distribuya las cargas y los beneficios en la sociedad, y no «castigue» al resto de los consumidores y los hogares. En Marea pide una regulación para bajar el precio mayorista de la electricidad y pone de ejemplo a Noruega, donde no le tienen que dar ayudas a la electrointensivas porque pagan la mitad o menos que en España. Sin embargo, fuentes del grupo de En Marea en el Congreso de los Diputados, que se enfrentarán a Villares en las elecciones generales, explicaron a ABC que no serán éstas las alegaciones que van a defender en la Cámara, si no otras diferentes que presentarán esta misma semana.

Desde el BNG, Ana Pontón explicó que pedirán que la industria gallega como mínimo» obtenga «lo que ya han conseguido los vascos», una rebaja de 23 euros por megavatio. Pontón reclama un trato diferenciado para la comunidad gallega por ser excedentaria en la producción de energía.