El asesino de Borràs con agentes de los Mossos
El asesino de Borràs con agentes de los Mossos - EFE

El asesino de Mònica Borràs la mató a golpes días después de que lo echara de casa

Jaume Badiella confesó el crimen cuando los forenses hallaron el cadáver en el patio de su vivienda de Terrassa

El juez decreta prisión provisional para el detenido

BarcelonaActualizado:

Un aluvión de indicios acorralaban ya a Jaume Badiella, pero no confesó el crimen hasta que los forenses, en su presencia, hallaron el cuerpo de Mònica Borràs soterrado en el patio de la casa de Terrassa en la que convivían.

El informático confesó entonces que fue él quien la había matado; que no dejó de golpearla hasta que cayó al suelo, y que él mismo enterró el cadáver de la que había sido su pareja. La mató cuatro días después de que ella lo echase de casa tras una discusión.

Badiella, de 54 años, ha entrado este viernes en prisión, más de diez meses después de haber acabado con la vida de Mònica Borràs, cuatro años menor que él. Ha ordenado encarcelarlo el juzgado de violencia sobre la mujer de Terrasa, que instruye el caso, después de que el hombre, arrestado el miércoles por los Mossos, se acogiese a su derecho a no declarar ante el juez, que le imputa un delito de homicidio y ocultación de cadáver. El detenido tampoco había querido declarar ante los Mossos. Y es que no fue hasta que se encontró el cadáver que acabó confesando.

Más allá de su revelación, el juez ya contaba con «indicios sólidos» de que Badiella era el autor del crimen, según detalla en el auto con el que le ha enviado a prisión. Ni tiene coartada para el momento en que ella desapareció ni fue coherente su conducta los días posteriores, en los que, por ejemplo, sacó dinero de la cuenta de la víctima y se hizo un duplicado de su tarjeta de crédito.

Estaba claro que ya no esperaba que Mònica apareciera con vida, y no hizo ningún tipo de gestión con el entorno para dar con su paradero. La mujer llevaba desaparecida desde el 7 de agosto del año pasado.