Nombres de la historia regional
Jesús Blanco, Sonia Palomar, Purificación Pozo e Isabel Blanco tomaron posesión como procuradores el martes - F. HERAS

Nombres de la historia regional

Más de 400 castellano y leoneses forman parte del devenir del Parlamento autonómico al haber sido alguna vez procuradores

VALLADOLID Actualizado:

Isabel Blanco Llamas, Juan Jesús Blanco Muñiz, Sonia Palomar Moreno y Purificación Pozo García. Son los nombres de los últimos cuatro procuradores que han entrado a formar parte de la historia de la Castilla y León autonómica como procuradores. El pasado martes, durante el pleno de las Cortes, juraron su cargo como parlamentarios y se unen a la larga nómina de castellano y leoneses que se han sentado en la Cámara.

Las elecciones generales del pasado 20 de noviembre han propiciado también el cambio en las caras de las señorías que inauguraron esta VIII Legislatura el pasado mes de junio tras los comicios autonómicos del 22-M. La marcha de cuatro procuradoras del PP al Congreso y el Senado ha motivado el aumento en la lista de nombres de parlamentarios que han pasado por el legislativo regional, que ha comenzado mandato con muchas variaciones. De hecho, en uno de los plenos inaugurales llegó la primera variación. El nombramiento de la burgalesa Irene Cortés como directora general de la Mujer dio paso en la Cámara a Arturo Pascual Madina. Poco después, la soriana María Jesús Ruiz marchó hacia el Senado dando paso al siguiente en la lista del PP por esta provincia: Ignacio Soria. Así que son ya seis las caras nuevas que se sientan en el cubo de alabastro y que no lo hicieron al arrancar la legislatura a mediados de junio. Su nombre se une al de los cuarenta que se estrenaron al inicio, cuando 44 de las 84 señorías ya sabían lo que era la Cámara regional.

Desde que en 1983 se constituyeron las primeras Cortes tras el estreno de los castellano y leoneses en las urnas autonómicas una vez aprobado el primer Estatuto de Autonomía, son más de 400 los hombres y mujeres que han entrado a formar parte de la particular historia a la Comunidad al escribir sus nombres en el Parlamento. Unas vitrinas de metacrilato con ellos escritos les recuerdan en uno de sus pasillos de las Cortes.

En ellas figuran quienes fueron los primeros que creyeron en la ilusionante aventura de la autonomía que se ha ido construyendo a lo largo de estos 28 años y también nombres propios de parlamentarios que dieron sus primeros pasos en la política en Castilla y León. Entre ellos figuran los de personas estos días en el foco de la atención como el de Jesús Posada, elegido presidente del Congreso. Diputado desde la V legislatura nacional, este soriano fue procurador en el nacimiento de las Cortes, entre 1983 y 1993, además de presidente de la Junta de 1989 a 1991. También por el Parlamento regional pasó Juan José Lucas, reelegido vicepresidente del Senado, Cámara en la que se sienta, además, como senador autonómico. El ex presidente del Gobierno José María Aznar también fue parlamentario regional, además de líder del Ejecutivo regional castellano y leones, al igual que Lucas, que fue quien cedió el testigo en 2001 al actual presidente, Juan Vicente Herrera.

Fuensaldaña en el recuerdo

Pero más allá de los nombres que han despuntado en la política nacional hay otros muchos que han contribuido con su labor en el legislativo a ir construyendo Castilla y León y aprobando leyes pensando en los ciudadanos de la Comunidad. En total son 420 los nombres diferentes que componen esta particular historia, en la que algunos suman varios años de experiencia.

Esta legislatura son 84 los parlamentarios con voz y voto en las Cortes, siendo éste uno de los mandatos más numerosos en los 28 años de andadura autonómica, que arrancó también con 84 señorías. Eso sí, el escenario era distinto. Y es que buena parte del recorrido de la Comunidad está unido al castillo de Fuensaldaña, por el que han pasado la mayoría de los procuradores. De hecho, sólo las dos últimas legislaturas han discurrido en la sede ubicada en Valladolid.

Si ésta es una de las etapas más concurridas, la que discurrió entre 2003 y 2007 fue la más reducida, con 82 señorías. Teniendo en cuenta que el Estatuto otorga a cada provincia un mínimo de tres actas y uno más por cada 45.000 habitantes o fracción superior a los 22.500, Valladolid es la que tiene más representación, 15. Seguida por León, que comenzó siendo la de mayor peso, pero la caída de población la dejó con los 14 que mantiene en los cuatro últimos mandatos. Le siguen Burgos y Salamanca, que se han mantenido a lo largo del tiempo con 11. Ávila, Palencia, Zamora y Segovia —por primera vez— suman siete cada una. La menos numerosa, Soria, con cinco escaños.