El nuevo alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa, junto al popular Javier Lacalle
El nuevo alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa, junto al popular Javier Lacalle - ICAL

Cs rechaza una coalición con el PSOE en Burgos y la moción de censura no será inmediata

PP y Ciudadanos mantienen la idea de arrebatar la alcaldía a De la Rosa si los ediles de Vox se suman

BurgosActualizado:

El socialista Daniel de la Rosa comienza su mandato en la alcaldía de Burgos al frente de un equipo de gobierno en minoría y con una evidente inestabilidad que quedó claramente constatada ayer con el rechazo inicial de Cs a formar coalición con el PSOE y con la disposición de que «cuando proceda» y se llegue a un acuerdo entre PP, Ciudadanos y Vox se presente una moción de censura que provocaría un cambio de regidor en favor, en principio, del candidato «naranja» Vicente Marañón. Una situación que no se dio el sábado después de que los dos ediles de la formación liderada por Santiago Abascal desoyeran las instrucciones de su dirección nacional y votaran a su propio candidato llevando indirectamente a De la Rosa al sillón de la alcaldía.

Si a los pocos minutos de la proclamación del alcalde el dirigente del PP, Javier Maroto, hablaba ya de presentar la citada moción, ayer todas las partes implicadas corroboraron esta posibilidad sin que, eso sí, se atrevieran a hablar de plazos concretos.

Con la espada de Damocles sobre su cabeza, De la Rosa propuso ayer al cabeza de lista de Ciudadanos un pacto de gobierno -una coalición de ambas formaciones- y se mostró convencido de que, aunque en un primer momento lo ha rechazado, «lo terminará aceptando más adelante porque el ofrecimiento seguirá abierto». Para ello, le pidió que piense en clave local y en la ciudad y no en estrategias y decisiones nacionales. En todo caso, aseguró que el PSOE «puede gobernar en minoría» con la confianza de que Cs entre a medio plazo a formar parte del gobierno municipal.

Tras la reunión celebrada a puerta cerrada entre ambos dirigentes, Marañón se limitó a afirmar que tomaba nota del ofrecimiento y que lo trasladará a las direcciones autonómica y nacional de Ciudadanos porque «es algo relevante». No obstante, insistió en recordar que él sigue siendo el candidato a la alcaldía de Burgos y apuntó que lo lógico sería «llegar a un acuerdo entre PP y Ciudadanos al que luego se pueda sumar Vox» para convertirse en el alcalde de la ciudad pese a que al rechazo de los concejales de Vox a votarle se basó principalmente en que Ciudadanos les había despreciado en la negociación que sí mantuvieron con el PP.

«El alcalde socialista de Vox»

También el ex alcalde y ahora portavoz del PP en el Ayuntamiento de Burgos, Javier Lacalle, afirmó tras reunirse con De la Rosa para el traspaso de poderes, que «la alcaldía del PSOE es una anomalía democrática que habrá que corregir en algún momento». Así, se mostró convencido de que en algún durante este mandato habrá una moción de censura porque, de no ser así, Burgos sería «la única ciudad del mundo gobernada por la izquierda cuando la mayoría es de centro-derecha». Sin embargo, no quiso concretar cuándo se podría dar este movimiento e insistió en que ahora es momento para «la serenidad y el análisis». En todo caso, insistió en que el PSOE no puede gobernar en minoría con once concejales o con el apoyo de los dos ediles de Podemos, frente a los catorce que suman PP, Ciudadanos y Vox y calificó al regidor como «el alcalde socialista de Vox».

Lacalle aseguró que el PP hará una oposición responsable y afirmó que «por ahora» actuará como líder de la oposición, como cabeza de lista de la segunda fuerza más votada, aunque dejó abierta la puerta a renunciar a la concejalía para dedicarse de lleno a su puesto de senador. Además, auguró que De la Rosa será «el alcalde de la rectificación» y aseguró que esta misma semana variará alguna de las posturas de las que el PSOE había hecho bandera hasta ahora. También desde el PP, su secretario general, Teodoro García Egea, señaló ayer que ya se está hablando «con los responsables de los partidos locales» para presentar una moción de censura contra los alcaldes socialistas de Burgos y Huesca porque «hay voluntad para que haya cambio» pese a lo sucedido ele sábado. «Estamos articulando una mayoría que nos permita recuperar estas alcaldías y durante los próximos días tendremos noticias al respecto», indicó, al tiempo que achacó a un «error» o un «contratiempo» que el PSOE haya conseguido los gobiernos de estas localidades.

«Después de las Fiestas»

A este asunto también se refirió el presidente del PP castellano y leonés, Alfonso Fernández Mañueco, quien apostó en una entrevista en Onda Cero por esperar a que pasen las Fiestas de San Pedro y San Pablo en Burgos, que se prolongan del 28 de junio al 7 de julio, para, luego, «hablar entre todos». En este sentido, defendió que hay que actuar con «responsabilidad, sensatez y madurez». Alfonso Fernández Mañueco recordó que las «tres fuerzas de centro derecha» (PP, Cs y Vox) habían llegado a un acuerdo pero que, en Burgos, «alguien no cumplió».