Arcadas claustrales situadas en el jardín de Mas del Vent, en Palamós
Arcadas claustrales situadas en el jardín de Mas del Vent, en Palamós - I. BAUCELLS

El claustro de Palamós: el otro «expolio» catalán

Un nuevo estudio insiste en que el origen de la galería ubicada en los jardines de Mas del Vent está en la Catedral Vieja de Salamanca al concluir que las arcadas «coinciden como un guante»

SalamancaActualizado:

Una parte considerable del claustro de Palamós (Gerona) tiene su origen en la ciudad de Salamanca y, posiblemente, formó parte del desaparecido claustro románico de su Catedral Vieja. Éste fue retirado en 1785 tras el terremoto de Lisboa (1755), almacenado, vendido y sin rastro hasta su reaparición en la madrileña Ciudad Lineal y posterior montaje en el jardín de la propiedad Mas del Vent de la localidad gerundense, donde permanece desde 1958 junto a una piscina, tras ser adquirido por el industrial alemán Hans Engelhorn para engalanar los jardines de su masía. Así se desprende del trabajo publicado por Ediciones Universidad de Salamanca dirigido por el profesor de Historia del Arte de la Universidad de Gerona Gerardo Boto bajo el título «Salamanca. Ciudad Lineal. Palamós: Las arcadas claustrales de Mas del Vent» y dado a conocer ayer por el Estudio salmantino en medio de la pugna que se mantiene aún viva tras el «expolio» al que se sometió al Archivo de Salamanca con la salida de miles de documentos reclamados por la Generalitat de Cataluña.

I. B.
- I. B.

Este volumen aborda por primera vez, de modo global y desde diferentes perspectivas, el estudio y análisis de las famosas arcadas talladas en piedra de Villamayor situadas en el jardín de Mas del Vent en Palamós. A lo largo de casi 500 páginas, en las que participan más de una decena de investigadores nacionales e internacionales, se afrontan los retos e interrogantes de unas arcadas de morfología claustral y apariencia histórica románica. La polémica surgida en torno al conocido como claustro de Palamós tiene su origen en el encargo de dos informes por parte de la Dirección de Patrimonio de la Generalitat de Catalunya entre 2012 y 2014, cuyo fin era discernir la naturaleza histórica y artística de la obra. Dado que las dudas surgidas tras la publicación de los estudios, que no fueron capaces de acreditar la falsedad de las arquerías, el libro traza la historia de un claustro construido en piedra de Villamayor -el mismo material con el que se erigieron la gran mayoría de los edificios tanto religiosos como civiles que existen hoy en día en la capital salmantina del Tormes-, y cuyo origen puede datarse entre el siglo XII y el siglo XIII en esta misma ciudad. El estudio explica que 19 capiteles de los 44 que componen el conjunto (43% del total), 10 cimacios -las estructuras arquitectónicas que rematan los capiteles- (37% del total), el relieve heráldico y los bloques del zócalo son de una antigüedad que «es compatible como un guante con el complejo horizonte artístico del siglo XII y del XIII en la capital charra».

«Honestidad científica»

Asimismo, aporta como pruebas adicionales las similitudes con los capiteles y cimacios del claustro de Santa María de la Vega, así como de sus dimensiones y compara la edificación de Palamós con los claustros monásticos y canonicales de la Diócesis salmantina, además de considerar la inexistencia de restos materiales del claustro que ocupó el lugar del actual hasta 1785, cuando fue desmontado.

Como coordinador de la obra, Boto defendió «la honestidad científica» de sus autores, que llevaron a cabo «un análisis académico sin apriorismos», planteando cada uno en su apartado «sus correspondientes conclusiones que, solo al ensamblar en los capítulos, vimos que encajaban» con la conclusión final, que afirma que «las partes originales que se conservan en el conjunto de Mas del Vent corresponden al monumento salmantino».