Uno de los detenidos en la operación Macuto
Uno de los detenidos en la operación Macuto - Guardia Civil

Serán juzgados por el secuestro cruel de una madre y su hija para robarles 150.000 euros

Los hechos ocurrieron en 2015 en un chalé de Illescas, donde cinco individuos torturaron a la hija con cortarle los dedos y le introdujeron el cañón de una escopeta en la boca

Solo comparecerán tres de los presuntos atracadores, ya que otros dos están en paradero desconocido

ToledoActualizado:

El 19 de junio de 2015, cinco individuos llevaron al extremo la violencia física y psicológica para conseguir, en una vivienda de Illescas, un botín de 150.000 euros que una familia escondía en una mochila. Las víctimas fueron una madre y su hija, dueña de la casa, a la que amenazaron con cortarle los dedos y le introdujeron en la boca el cañón de una escopeta de caza cargada.

Pero solo tres de los presuntos autores (dos están en paradero desconocido) se sentarán el miércoles en la Audiencia Provincial de Toledo. Están acusados de varios delitos: detención ilegal, robo con violencia e intimidación, tenencia ilícita de armas, lesiones y contra la salud pública. El Ministerio Público pedirá penas que oscilarán entre 15 y 18 años. Junto a estos tres marroquíes estarán procesados otros tres individuos, familiares de uno de los principales encausados, por tener en su poder dinero y objetos de valor robados de la casa donde sucedieron los hechos.

Esta historia de terror arranca la mañana del 19 de junio de 2015 en un chalé de Illescas. Sobre las 9:50, cinco individuos llegan en un turismo Seat León a la vivienda de las víctimas. Aprovechan el momento en que la hija, acompañada de su madre, ha llevado a sus niños al colegio en su todoterreno, un Toyota Rav4.

Los atracadores, armados y muy violentos, conocen a sus víctimas y tienen un objetivo claro: hacerse con el dinero que la familia guarda en la casa. Mientras uno de los ladrones vigila en la calle, los otros cuatro entran en la vivienda gracias a un desencofrador (palanqueta) de color rojo, con el que fuerzan la puerta del garaje. En su interior permanecen ocultos unos diez minutos, el tiempo que tardan las dos mujeres en llegar a la casa. En el momento que la hija estaciona su vehículo dentro del garaje, los delincuentes aprovechan para reducirlas.

Los asaltantes, que cubren sus cabezas con capuchas y bufandas tubulares, buscan solo una cosa durante al menos una hora: el dinero que saben que está oculto en la vivienda.

Lo primero que hacen es separarlas. A madre la dejan en el garaje custodiada por un atracador armado con una pistola. A su hija, en cambio, la maniatan y la pasean por todas las estancias pero no dan con el dinero. Se van apoderando de joyas y otros objetos de valor que se encuentran al paso mientras la mujer, aterrada, les repite que no sabe dónde guarda su marido el dinero, según el relato de la fiscalía.

Golpes con la palanqueta

Los malhechores llegan a dar una vuelta de tuerca a su tortura: amenazan a la hija con cortarle los dedos con un cúter y le introducen en la boca el cañón de una escopeta de caza cargada que hay en la vivienda. También le intimidan con hacer daño a su familia mientras le dan golpes en la espalda con el desencofrador (palanqueta).

Finalmente, la dejan atada de pies y manos, con la cabeza tapada, en una habitación. Los atracadores, por su parte, rebuscan y consiguen localizar su objetivo. El dinero, 150.000 euros, está escondido dentro de una mochila en el dormitorio de los niños.

Huyen en el todoterreno de la hija, aunque en él cargan antes diversos efectos de la casa: joyas, relojes, una tableta, dos teléfonos móviles, otro dispositivo electrónico y una escopeta, entre otros. Dejan malherida a la mujer, que sufre numerosos hematomas en la cabeza, manos y brazos, además de lesiones psíquicas, al igual que su madre.

Detenciones

Siete meses después del asalto, el 19 de enero de 2016, la Guardia Civil explota la operación Macuto y entra en dos viviendas de Numancia de la Sagra, a unos 7 kilómetros de Illescas. Son los domicilios de dos de los presuntos atracadores, que son detenidos. En ambas residencias los investigadores encuentran también diversas cantidades de resina de cannabis, que en el mercado negro habrían alcanzado un precio global cercano a los 6.000 euros.

Paralelamente, ese mismo día se practica otra entrada y registro en un domicilio de Fuente el Saz de Jarama (Madrid), la residencia habitual de uno de los delincuentes arrestados en Numancia. Allí la Guardia Civil encuentra algunos de los efectos robados de la vivienda de Illescas, como un ordenador portátil, y 12.100 euros. Los billetes están ocultos en sobres entre las ropas de tres familiares del atracador, que son arrestados. Además, el efectivo está fraccionado en fajos que coinciden con la distribución que tenía el dinero sustraído.

Catorce meses después, en marzo de 2017, un tercer secuestrador es detenido. Desde entonces está en prisión, al igual que dos de sus cuatro compinches en el asalto. Los tres procesados están citados el próximo miércoles, a las diez de la mañana, en la Audiencia Provincial de Toledo. Es probable que sus dos víctimas tengan que verles las caras.