La tribuna de invitados con representantes políticos y sociales
La tribuna de invitados con representantes políticos y sociales - H. FRAILE

Las reacciones al discurso de investidura de García-Page

PP y Ciudadanos recogen el guante del diálogo pero advierten de la falta de autocrítica y de las mismas promesas de hace cuatro años

TOLEDOActualizado:

Los expresidentes de Castilla-La Mancha, José Bono y José María Barreda, siguieron este martes el discurso de investidura de Emiliano García-Page desde la tribuna de invitados, un lugar que estuvo repleto de representantes políticos, como el expresidente de las Cortes, Jesús Fernández Vaquero; el presidente de la Diputación, Álvaro Gutiérrez, la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón; el exalcalde Joaquín Sánchez Garrido o el vicealcalde de la ciudad, José Pablo Sabrido, además de representantes de los sindicatos y los empresarios, como el presidente de Fedeto, Ángel Nicolás y del mundo de la empresa, como el presidente de la Euro Caja Rural, Javier López y el vicepresidente de Globalcaja, Rafael Torres.

Las primeras reacciones tras el discurso, de algo más de dos horas, de García-Page, llegaron de la mano del PP. La portavoz del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes de Castilla-La Mancha, Lola Merino, lamentó que Page anunciara las «mismas propuestas» que hace cuatro años y recordó que ya no tiene excusa para cumplir sus compromisos con los castellano-manchegos. Merino indicó que el PP liderará la oposición en las Cortes de Castilla-La Mancha desde «la mano tendida», y que, por tanto, nuestra herramienta de trabajo será el «diálogo, la negociación y llegar a acuerdos», pero el PP no va a permitir que Page siga prometiendo «lo mismo» durante cuatro años más.

Carmen Picazo, portavoz de Ciudadanos en el Parlamento autonómico, lamentó que «haya faltado autocrítica, por parte de García-Page, a la hora de valorar su acción de Gobierno», además, explicó que «nosotros vamos a juzgar la labor de Gobierno en base a hechos y no a promesas». La portavoz de la formación naranja recordó al Ejecutivo socialista que «todavía quedan muchas promesas de la anterior etapa que no se han ni llevado a trámite» y añadió que «esperamos que no ocurra lo mismo con esas 992 medidas». Al igual que el PP dijo que «vamos a recoger ese guante del diálogo y veremos si en estos cuatro años el Gobierno socialista aplica ese diálogo o se decanta más por la política de rodillo».

La opinión del PSOE fue bien distinta. La portavoz del Grupo socialista, Ana Isabel Abengózar, señaló que con el discurso de investidura Emiliano García-Page «ha demostrado que tiene a nuestra región en la cabeza y en el corazón y que además no tiene miedo a afrontar los nuevos retos de futuro». A su juicio, García-Page demostró «no solo que conoce nuestra comunidad autónoma sino que también sabe cuáles son sus necesidades y cuáles son las soluciones».

Agricultores y empresarios

Los secretarios regionales de la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja) y de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), José María Fresneda y Julián Morcillo respectivamente, valoraron la apuesta de García-Page por la agricultura. Y los secretarios regionales de los sindicatos UGT y CCOO, Carlos Pedrosa y Paco de la Rosa respectivamente, también mostraron su satisfacción con el discurso por, según dijeron, haber puesto el foco en el empleo y el diálogo.

Desde la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (Cecam), su presidente, Ángel Nicolás, mostró su confianza en que la estabilidad política será una realidad en la región, gracias a la mayoría absoluta del PSOE, que permitirá una legislatura «estable, tranquila y de muchos acuerdos» para posibilitar que la región avance «mucho más».