Santiago Sastre

Ciudadanos honoríficos

«Todos ellos son faros que nos enseñan que merece la pena la entrega, la esperanza y la ilusión en estos tiempos de oscuridades y de acantilados»

Santiago Sastre
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CIUDADANOS HONORÍFICOS

He sentido una enorme alegría al conocer las personas que serán reconocidas con alguna distinción el día de san Ildefonso, patrón de Toledo. En especial porque en el elenco se incluye a dos escritores que forman parte de mi círculo de amistad.

En primer lugar, el escritor argentino Mario Paoletti , que será nombrado Hijo Adoptivo, que lleva afincado en Toledo desde 1984, pues ha sido director de la Fundación Ortega y Gasset hasta su jubilación. Desde esta Fundación ha acogido y ha enseñado a miles de estudiantes extranjeros nuestra lengua y nuestra cultura. Y, por supuesto, su obra literaria (que incluye artículos, novelas, poesía, ensayos y teatro) es de una calidad impresionante.

Recientemente fue recopilada su obra poética en un volumen titulado La cuarta parte del problema. En segundo lugar, la poeta María Antonia Ricas, que tiene una consolidada obra literaria que ha sido reconocida con numerosos premios. Se ha mantenido fiel a un estilo poético a lo largo de su trayectoria y nos ha enseñado que la poesía puede ser disfrutada no sólo desde el punto de vista de la lógica de la comprensión. La literatura toledana no se entiende sin el empuje y sin la obra de estos dos escritores.

La labor que ha desempeñado Carmen Fernández al frente de la asociación de mujeres María de Padilla es fantástica y por eso será nombrada Hija Predilecta. ¡Cuánto bien ha hecho esta asociación, cuánto ha luchado por reivindicar la dignidad de las mujeres, tan importante en nuestros tiempos! También es ilustrativo que una pediatra, María José Coroasa, que se ha dedicado vocacionalmente durante muchos años al cuidado de los niños, haya sido distinguida como Hija Adoptiva. Igualmente, la labor del académico numerario Eduardo Sánchez Butragueño, con su blog y con los libros de Toledo olvidado, nos ha ofrecido otra perspectiva para acercarnos a la historia y para recuperar la memoria a través del arte de la fotografía.

El deporte también ha desempeñado un papel importante en estos reconocimientos, pues se ha otorgado la medalla de oro a la Escuela de Educación Física del Ejército, que este año celebra su centenario, y también la condición de Ciudadana de Honor a Isabel Fernández, campeona del mundo de parakárate en silla de ruedas en el 2018. ¡Una toledana que es campeona mundial, ahí es nada! Todo un ejemplo de superación y de esfuerzo.

Sin duda, todos los premiados constituyen un modelo para la ciudadanía y eso es lo más importante. Dentro de la sociedad civil estas personas han brillado con especial intensidad y es de justicia reconocerlo. Doy la enhorabuena a todos los premiados y aplaudo a quienes han presentado estas candidaturas y a quienes han apoyado la concesión de estas distinciones.

Todos ellos son faros que nos enseñan que merece la pena la entrega, la esperanza y la ilusión en estos tiempos de oscuridades y de acantilados.

POR SANTIAGO SASTREPOR SANTIAGO SASTRE