Uno de los cachalotes encontrados en Helgoland
Uno de los cachalotes encontrados en Helgoland - ABC

El arsénico de origen volcánico en Canarias, clave en la muerte de cachalotes

La Fundación de la Universidad Veterinaria de Hannover desvela altas concentraciones de esta sustancia en los cachalotes que murieron en el Mar del Norte procedente de las islas en 2016

Santa Cruz de TenerifeActualizado:

Buena parte de los 30 cachalotes que murieron en el Mar del Norte en enero y febrero de 2016 procedían de Canarias y el motivo de su muerte: contaminación de arsénico derivado de la actividad volcánica. Así lo contaba ABC.

La industria del estudio y consultoría con fondos de Bruselas sobre zifios lleva años culpando de estas muertes al tráfico de buques en el archipiélago. En agosto viene a Canarias un buque de Greenpeace para llamar la atención sobre la contaminación marina.

Es una de las conclusiones publicadas este mes de julio por los científicos del Instituto Büsum para la Investigación de Vida Silvestre Terrestre y Acuática (ITAW) que han analizado este proceso. Ese arsénico llega al agua desde zonas con actividad volcánica.

Los cachalotes varados en el Mar del Norte pertenecían a dos grupos de origen diferente. «Un grupo proviene de las islas Canarias y otro de la parte norte del Océano Atlántico», apunta el científico Joseph Schnitzler del ITAW.

Los investigadores han llegado a esta conclusión tras análisis de ADN llevados a cabo en Alemania. Hay dos grupos. Uno el de Canarias y otro procedente del golfo de México. La mayoría estaban varados en las costas de Alemania, Países Bajos, Gran Bretaña y Francia. De los 30, 24 fueron analizados mediante autopsia. Los exámenes de muestras de tejido de los músculos, hígados, riñones y la grasa de los cadáveres revelaron perfiles de contaminación.

El estudio indica que los cachalotes encontrados en Helgoland, en Texel, Países Bajos y en el Mar del Norte, entre enero de 2016 eran nativos de áreas que están más fuertemente contaminadas con materia orgánica. «Probablemente estos animales provenían de regiones más meridionales y pertenecían al mismo grupo», explica Joseph Schnitzler.

«El hecho de que podamos detectar concentraciones más altas de arsénico en las muestras de estos animales respalda nuestra suposición de que el arsénico se encuentra sobre todo en las regiones geotérmicas activas como Canarias, Azores y Cabo Verde», afirma.