El acusado se encuentra en la prisión de Zuera (Zaragoza)
El acusado se encuentra en la prisión de Zuera (Zaragoza) - F. Simón
Sucesos

El calvario de malos tratos de la madre y el hermano del «cortador del pene»

Se le ha prohibido acercarse a ellos durante años. Ahora está en prisión por amputarle el miembro a su compañero de piso

Zaragoza Actualizado: Guardar
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Se llama Aarón Jonás B. M., tiene 29 años -cumplirá los 30 el 16 de junio-, lleva dos meses en prisión por haberle cortado el pene a su compañero de piso y ahora es su propia familia la que ha buscado -y conseguido- protegerse de él. Su madre y su hermano pequeño han logrado que se dicte contra Aarón Jonás una condena de alejamiento que le prohíbe acercarse a ellos durante años. Es el último capítulo escrito, hasta la fecha, en el historial delictivo de este joven que, antes de cortar el pene a su compañero de piso, había sometido a un calvario de malos tratos a su madre y hermano.

Tras ser detenido por seccionar el miembro viril a su compañero de piso empezaron a trascender las circunstancias penales que acompañaban al acusado por otros delitos. En concreto, por malos tratos y violencia doméstica. De hecho, el macabro episodio de la amputación del pene se produjo escasas semanas antes de que el acusado tuviera que sentarse en el banquillo por haber atacado y aterrorizado a su madre y hermano pequeño cuando convivió con ellos durante unos meses, entre septiembre y octubre de 2018.

Por aquellos hechos, la semana pasada fue condenado a casi dos años de prisión. El titular del juzgado de lo Penal número 9 de Zaragoza lo consideró culpable de un total de cinco delitos cometidos contra su madre y hermano: malos tratos, lesiones, dos de amenazas y uno de vejaciones. Todo ello por repetidos episodios violentos que protagonizó en el domicilio familiar, que alarmaron también al vecindario y que llevaron a la intervención de la Polícia.

Además de esos 22 meses y 18 días de cárcel que se le han impuesto, no podrá acercarse ni comunicarse con su madre durante los próximos cuatro años, y lo mismo con su hermano durante dos años. De hecho, ambos habían pedido en el juicio que la orden de alejamiento se prolongara durante dos años y solicitaron contra el acusado condenas mayores que las que finalmente se le han impuesto.

Atemorizados por este joven, su madre y su hermano tienen ahora la seguridad de que no quebrantará esa orden de alejamiento. Al menos no mientras siga en la cárcel. Aarón Jonás B. M. ha recibido esta condena cuando ya estaba entre rejas, no por este caso sino por el de la amputación del pene. Fuentes judiciales han indicado que, dado que se encontraba en prisión provisional por haber seccionado el miembro viril a su compañero de piso, la condena que ahora se le ha impuesto por violencia doméstica empieza a cumplirla de forma efectiva en la cárcel. Y, en principio, seguirá cumpliéndola entre rejas aunque se le levantara la prisión provisional que se le impuso como medida cautelar por el caso de la amputación del pene.

Además, esta condena por malos tratos que se le acaba de imponer no es la primera en el historial de Aarón Jonás B. M., ya que el 13 de septiembre de 2017 ya había sido condenado por un delito de lesiones en el ámbito de la violencia de género. Curiosamente, aquella condena se la impuso el mismo tribunal que ahora ha sentenciado en su contra, el juzgado Penal 9 de Zaragoza.

Y, mientras tanto, ahora tendrá que enfrentarse al caso del pene amputado, una macabra historia que a punto estuvo de costarle la vida a su compañero de piso. Éste aparecio deambulando por una céntrica zona de Zaragoza, lleno de sangre y dejando tras de sí los restos de la tremenda hemorragia que le causó la amputación. La víctima es un inglés de 33 años, que vivía con Aarón Jonás B. M. en un piso compartido, del que salió corriendo tras la amputación. Al estar en la calle saltó la alarma de inmediato y acudieron con rapidez los servicios de emergencias, lo que evitó que la hemorragia pudiera tener consecuencias fatales.

La propia víctima contó a la Policía que él mismo le había pedido a Aarón Jonás B. M. que le cortara el pene porque, debido a su condición sexual, llevaba tiempo queriendo desprenderse de su miembro viril y no era capaz de hacerlo por sí mismo. Además, preparó la escena para grabarla con un teléfono móvil, al parecer con el ánimo de difundirla luego por internet.

El hecho de que fuera una amputación consentida no libra de culpa a Aarón Jonás B. M., aunque sí le aliviaría la condena prevista para los delitos de lesiones graves. En cualquier caso, de ser condenado, se enfrentaría a penas de seis años de cárcel como mínimo. El Código Penal castiga la mutilación genital con entre seis y doce años de prisión.