Repsol abandona sus proyectos petrolíferos en Guinea Ecuatorial

La compañía informó a Obiang de que los estudios indican que no resultan rentables

MADRID Actualizado:

La compañía Repsol ha comunicado a las autoridades de Malabo su intención de abandonar las prospecciones petrolíferas que venía realizando en Guinea Ecuatorial, según supo ABC de fuentes autorizadas.

La decisión de la petrolera ha sido tomada ante el rechazo del régimen de Teodoro Obiang a atender sus peticiones de rebajar el canon de explotación y pondrá fin a los trabajos desarrollados en los últimos dos años y medio, después de que el Gobierno ecuatoguineano nombrara a Repsol operador oficial del bloque C-1. El citado bloque tiene una superficie neta de 361 kilómetros cuadrados y se encuentra situado en la zona económica exclusiva de la república, frente a las costas de Malabo y mirando hacia la región continental.

Fuentes de la petrolera confirmaron a este periódico que, tras los estudios técnicos realizados —que son habitualmente previos a cualquier perforación—, Repsol ha entendido que la inversión en Guinea Ecuatorial no resultaba económicamente rentable, teniendo en cuenta las inversiones y las expectativas de resultados del bloque asignado. La compañía está a la espera de una contestación de las autoridades guineanas.

En la decisión ha podido influir el hecho de que las mejores concesiones petrolíferas fueron ya asignadas a empresas estadounidenses y francesas. Ante este panorama, Repsol intentó lograr una reducción de los costes de explotación y al no lograrlo ha optado por la retirada, pese a los intentos del Gobierno español de que se mantuviera por algún tiempo más.

De hecho, Repsol acudió a Guinea Ecuatorial atendiendo a las demandas del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero para tratar de reforzar la presencia de empresas españolas estratégicas en ese país. El presidente de la compañía, Antonio Brufau, acompañó en octubre de 2006, formando parte de una delegación empresarial, al entonces ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, en una visita a Malabo, en la que conversaron con Teodoro Obiang.

Repercusiones políticas

El presidente de Guinea Ecuatorial ha insistido siempre en que desea la presencia de empresas españolas en su país, pero lo cierto es que son muy pocas las que tienen inversiones de peso o relaciones intensas con la antigua colonia española.El abandono de Repsol puede provocar, según otras fuentes consultadas por este periódico, el malestar de Obiang, especialmente en unos momentos en que el dictador ecuatoguineano se encuentra a la expectativa de cómo van a desarrollarse las relaciones con el futuro Gobierno de Mariano Rajoy.

Obiang, acostumbrado a no diferenciar las actuaciones políticas de las comerciales, podría, según estas fuentes, interpretar erróneamente la retirada como influenciada por la nueva dministración y se abriría así uno de los primeros contenciosos a los que tendría que enfrentarse el futuro titular de Exteriores.