Fachada del Palacio de la Generalitat ayer por la noche, aún con los lazos amarillos
Fachada del Palacio de la Generalitat ayer por la noche, aún con los lazos amarillos - EFE

Torra sabía desde el viernes que el Síndic coincide con el criterio de la JEC

El presidente de la Generalitat seguirá «las recomendaciones» del defensor del pueblo catalán pero no dice cuándo lo hará

Daniel Tercero
BarcelonaActualizado:

Por teléfono y en persona. El presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, supo el viernes pasado la opinión que el Síndic de Greuges tiene sobre el uso partidista de las instituciones públicas en periodo electoral y que coincide con la decisión defendida por la Junta Electoral Central (JEC) en su acuerdo del 11 de marzo (ratificado en otro acuerdo del día 18 y una resolución del 19). Por lo tanto, desde el pasado 15 de marzo, Torra sabe, además de por la JEC, también por el defensor del pueblo autonómico, que está cometiendo desobediencia. Eso sí, a cambio ha conseguido tensar unos días la situación política a nivel nacional y alargar la exhibición de lazos amarillos independentistas y carteles y pancartas partidistas en los edificios de titularidad de la Generalitat, que al cierre de esta edición seguían sin retirarse.

Aunque no estaba previsto hasta hoy, Rafael Ribó dio a conocer ayer la resolución que entregó a Torra el viernes y en la que, básicamente, «sugiere» al gobierno catalán «adoptar las medidas oportunas para dar cumplimiento al acuerdo (...) de la JEC, de 11 de marzo». De esta manera, el Síndic -en funciones desde primeros de marzo- desveló la estratagema del presidente de la Generalitat, ya que el martes (día 19), a través de la portavoz autonómica, Elsa Artadi, Torra se agarró a una futura opinión y valoración del defensor del pueblo catalán sobre la situación jurídica para no acatar los acuerdos de la JEC, pese a que ya conocía su opinión.

Para justificar el retraso en hacer público el informe fechado el día 15, Ribó aseguró ayer que Torra presentó un escrito en el registro del Síndic pidiendo aclaraciones al informe -que aún no se había hecho público-. En las aclaraciones, conocidas este miércoles, el Síndic solo hace que ratificarse y especificar que Torra debe cumplir con lo dictaminado por la JEC sin excusa posible y del «sugiere» se pasa a un imperativo «reitera» que se dé cumplimiento a lo acordado por la JEC.

No a la JEC, sí al Síndic

De la misma manera, Ribó recuerda a Torra que no existe «dificultad legal» para cumplir con el requerimiento «por la existencia de multitud de edificios públicos» que, aunque sean de titularidad autonómica, no son gestionados por la Generalitat, ya que «la mayoría de esos edificios públicos dependen de la Presidencia o de alguna Consejería de la Generalitat» y que, por lo tanto, «bastaría con indicar a la JEC aquellos edificios concretos en los que se produjera esa situación».

Un minuto después de las 20.30 horas, la Oficina del Presidente de la Generalitat hizo pública la respuesta de Torra al Síndic. El presidente autonómico, tras defender que «el espacio público no ha de ser neutral, sino libre», informó de que «no da ni dará ninguna orden como le había exigido la JEC», pero sí «se seguirán las recomendaciones de la Sindicatura de Greuges». Es decir, el máximo responsable de la Generalitat siguió con su estratagema pues el Síndic, cuya opinión no es vinculante, comparte la decisión de la JEC, que es de obligado cumplimiento.

La nota de Torra, sin embargo, no concreta cuándo se iniciará la retirada de la simbología partidista de los edificios públicos autonómicos. En este sentido, ABC se puso en contacto con portavoces oficiales de diversas Consejerías y, tras confesar que no conocían el contenido del comunicado de la Oficina del Presidente, aseguraron que retirarán los lazos y las pancartas «solo después de que se retire la pancarta del Palacio de la Generalitat, que depende de Torra, y no antes, y tampoco cuando lo ordene, si lo hace, sino que solo cuando se retire».

Sin medidas contra Torra

Por su parte, la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, advirtió de que si Torra sigue sin hacer caso a la JEC sería «la primera vez», en su opinión, que se situaría en un plano de desobediencia. Y el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, se mostró confiado en la Justicia. Pero ninguno anunció medidas ejecutivas.

A partir de las 17.00 horas de hoy se reunirá la JEC para tomar una decisión sobre la situación creada por el presidente de la Generalitat. La Fiscalía (desde el lunes) ya estudia el caso y esta mañana Societat Civil y Abogados por la Constitución se unirán a la denuncia que presentó hace unos días Cs.