El presidente del CIS, José Félix Tezanos
El presidente del CIS, José Félix Tezanos - EP

Tezanos, orgulloso de su CIS: «No es una bola de cristal»

El exdirigente socialista descalifica al resto de encuestas por la «cocina» de los datos que ofrecen

MadridActualizado:

La convocatoria de unas elecciones generales en 2019 no es solo una idea de la oposición. El Gobierno prevé ese escenario, que se podría precipitar si el Congreso rechaza los Presupuestos Generales del Estado, ahora mismo en tramitación parlamentaria. El presidente del CIS, el socialista José Félix Tezanos, desveló ayer que en el Presupuesto de este organismo se prevén unas elecciones. «Se están reclamando por doquier elecciones generales y eso hay que preverlo presupuestariamente», aseguró ayer en el Congreso. Eso sí matizó que él no sabe si se van a convocar o no, pero debe hacer la previsión.

Tezanos compareció en la Comisión de Presupuestos para explicar las cuentas del CIS, que se dispararán casi un 30 por ciento este año, hasta los 11,4 millones de euros. Este incremento se debe, según el exdirigente del PSOE, a que se doblará el número de encuestas en 2019: de 35 a 73.

El PP y Ciudadanos tenían ganas de verse las caras con Tezanos, quien desde que llegó al CIS, al poco de entrar Sánchez en el Palacio de La Moncloa, ha sido protagonista de polémicas continuas al fulminar el método empleado por el organismo para hacer sus barómetros y presentar unos resultados muy favorecedores al PSOE y a su jefe de filas, barómetro tras barómetro, junto a un hundimiento significativo de sus adversarios políticos.

Los portavoces del PP y Ciudadanos le acusaron de laminar la credibilidad y el prestigio del CIS, y le exigieron que «saque las manos y la ideología» de este organismo autónomo, dependiente del Ministerio de Presidencia. El PSOE optó por atacar al PP: «Su problema no es de encuestas ni de cocinas, sino de votos», mientras que Unidos Podemos, abrazado al Gobierno, se limitó a preguntar por qué no hay preguntas sobre la Monarquía o la República. Tezanos respondió que tras examinar más de 250 encuestas de países con monarquías, se llegó a la conclusión de que ninguno de ellos pregunta sobre la forma de Estado, y por tanto el CIS no se lo plantea. Recordó, además, que la Monarquía es una de las instituciones mejor valoradas por los ciudadanos.

Pero el debate de fondo era el de una supuesta manipulación del CIS en los últimos meses, para favorecer al PSOE, y la liquidación de su método que le hace perder credibilidad, según el PP.

«Imposible» manipular

Tezanos aseguró que es «imposible» manipular un solo dato y subrayó que él nunca lo ha hecho. Según explicó, el CIS no es «una bola de cristal», por lo que no pretende acertar, sino ofrecer «datos brutos» y fiables, para que cada cual los interprete. El socialista aprovechó para criticar a los responsables de otras encuestas. Les reprochó la «cocina» que hacen, que no es más que la proyección de los datos directos que ofrecen los encuestados para llegar a una «estimación de voto», con un trabajo sociológico entre medias.

A su juicio, esa proyección, o «cocina», ya no es válida, porque hasta 2015 se basaba en el recuerdo de voto y en la simpatía. Pero a partir de ese año aparecieron partidos nuevos con «empuje» y cambió el comportamiento electoral de los españoles. Ahora, dijo, se decide mucho más tarde el voto, y este cambia con mucha velocidad: hay un 40 por ciento de españoles que deciden su voto durante la campaña electoral, un 9 por ciento lo hace la última semana, y un 4 por ciento, el mismo día de la votación. En ese contexto variable, «no hay un método consensuado en la comunidad científica» para hacer la llamada «cocina», así que él prefiere los datos crudos, o «brutos».

El fracaso andaluz

Por eso intentó justificar uno de los grandes fracasos de su CIS, el de las elecciones de Andalucía, cuando dio al PSOE 45-77 escaños (tuvo 33), al PP 20-22 (logró 26), a Adelante Andalucía 20 (17 en las urnas), a Ciudadanos 20-22 (21) y a Vox 1 (tuvo 12). Su «fracaso» se debió, según dijo, a que más del 50 por ciento de los andaluces no tenían decidido a quién iban a votar, pero repartió culpas entre el resto de encuestas, porque todas, dijo, se equivocaron.

Lanzado a repartir acusaciones al resto de encuestas, señaló que todas deberían publicar los datos «directos» o brutos, y no solo la estimación de voto, para que los lectores sepan de dónde salen los resultados finales y cómo se ha llegado a ellos.