José Félix Tezanos, presidente del CIS
José Félix Tezanos, presidente del CIS - ABC

Los diez agujeros del CIS de Tezanos

La «cocina» del último barómetro dinamita una serie histórica de 22 años

MadridActualizado:

El CIS ha destapado la caja de los truenos esta semana, con un barómetro político que rompe, de la noche a la mañana, con los usos y costumbres de este organismo autónomo, dependiente del Ministerio de Presidencia. Su nuevo presidente, José Félix Tezanos, miembro de la Ejecutiva del PSOE hasta este verano, ha dinamitado el método interno y ha ideado una nueva «cocina», que ha permitido algo tan sorprendente como que el Partido Socialista, su partido, caiga más de 5 puntos en intención directa de voto, y sin embargo suba seis décimas, hasta el 30,5 por ciento de estimación de voto, en el resultado final, justo cuando más desgaste estaba sufriendo el Gobierno. Justo cuando más lo necesitaba Pedro Sánchez. El CIS de Tezanos ha despertado los recelos y las críticas sobre un organismo que había vivido una etapa de relativa tranquilidad y prestigio. Estos son los agujeros «negros» que ha dejado al descubierto el CIS.

1 Un CIS más caro

Tezanos aseguró que el cambio de metodología no tiene coste. Pero la muestra se ha ampliado de 2.500 entrevistas a 3.000, todos los meses. Los sociólogos expertos consultados creen que, a la fuerza, el coste ha tenido que crecer un 20 por ciento. En el Congreso, el PP estima en un aumento de tres millones de euros en el gasto.

2 Barómetros públicos y con calendario conocido desde 1996

Tezanos asegura que hemos vuelto al modelo de encuesta mensual anterior a 1996, pero en realidad antes de esa fecha los barómetros no eran públicos, y los Gobiernos no daban cuentas de lo que hacían. A partir de 1996, se estableció que los barómetros fueran públicos y con calendario conocido. Hasta ahora, los barómetros «políticos», con estimación de voto y valoración de líderes, se publicaban cada tres meses. Tezanos ha decidido hacerlos mensuales, lo que ha recibido críticas del sector. El politólogo Manuel Mostaza advierte de que el CIS «daña» a las empresas que se dedican al estudio demoscópico, pues quiere hacerse con un «monopolio» mensual, sin dejar espacio al resto. A su juicio, no había ninguna demanda social.

3 Cambio repentino del modelo

Tezanos llegó al CIS el 30 de junio. Apenas tuvo tiempo de «tocar» el barómetro de julio, aunque Gonzalo Adán, de Sociométrica ( www.sociometrica.es), detecta que pudo dar un pequeño «golpe de un punto hacia arriba» del PSOE, y otro hacia abajo del PP. El gran cambio lo ha introducido en septiembre, con preguntas diferentes, más entrevistas y un nuevo método en la estimación de voto.

4 Adiós al valor de la serie histórica del CIS

La auténtica «joya de la corona» del CIS ha sido siempre su serie histórica, un banco de datos nutrido con el paso de los años, y a partir de una serie de preguntas y un método que no han variado. La variación del modelo y de la «fórmula» de estimación de voto, incluso el cambio en la periodicidad y en la muestra, que cambia, aunque sea ligeramente, el error que pueda haber, interrumpe esa serie histórica. Los datos dejan de ser comparables.

5 La confianza en Sánchez, bajo mínimos, desaparece

El CIS de Tezanos ha decidido suprimir la valoración de los ministros en el barómetro de septiembre. En julio, suspendían todos los del Gobierno de Sánchez, recién llegados al poder, y solo se salvaba el astronauta Pedro Duque, con un 5,41. La lista de líderes nacionales valorados se reduce a cinco, y ahora gana Pedro Sánchez, con un 4,11. Desaparece también la pregunta sobre la confianza que despierta el presidente del Gobierno. En julio, dos de cada tres respondían que Sánchez les inspiraba poca o ninguna confianza. Ahora ya no se pregunta.

6 Una «cocina» muy básica y «sin valor»

El presidente del CIS ha asegurado que el último barómetro no tiene «cocina», como se llama coloquialmente al proceso de datos para llegar a una estimación de voto desde las respuestas espontáneas de los encuestados. El presidente de GAD3, Narciso Michavila, explica que no es cierto que en «ningún país del mundo» se realice «cocina» o estimación de voto. El «dato crudo» de respuesta directa que defiende Tezanos no es «fiable», según Michavila. «Dar como voto más probable el voto crudo que sale del campo sin corregir sesgos muestrales es la mayor de las manipulaciones». Por su parte, Mostaza asegura que Tezanos utiliza un método «muy burdo y primario», que «sobrepondera» la «simpatía» hacia los partidos sobre otros factores. El PSOE siempre ha tenido una «simpatía» alta en las encuestas, pero eso no se traduce luego de forma automática en voto. Falta la ponderación de factores como el recuerdo de voto o la probabilidad de ir a votar. Gonzalo Adán, director de Sociométrica, cree que en realidad «no hay modelo» en el CIS de Tezanos.

7 El ataque de Tezanos a las encuestas choca con la realidad

«No hay que creerse las encuestas, hay mucho fetichismo», afirmó Tezanos esta semana. Los sociólogos han destacado los «grandes aciertos» que han tenido las encuestas en las elecciones de Francia, Italia, Holanda, Alemania, Noruega, Suecia, Colombia o Ecuador, y en los referéndum de Hungría o Italia. Aunque no son una ciencia exacta, y hubo fallos en los casos de Trump o el Brexit. En España, las encuestas acertaron de forma especial en Cataluña, País Vasco y Galicia.

8 Un margen de error con límites

Con las 2.500 entrevistas del CIS hasta julio, el error muestral era del +-2 por ciento. Ahora, al subir la muestra hasta las 3.000 entrevistas, el error es del +-1,8 por ciento. Mostaza señala que la muestra que había «ya era suficiente», y advierte de que hay un momento en que por mucho que aumenten las entrevistas, no baja el error muestral.

9 Datos «irrelevantes» de las Comunidades

El CIS ha incluido datos por Comunidades, a partir de muestras «muy pequeñas», que dan lugar a datos «sorprendentes», según Mostaza. En algunas regiones hay muy pocas entrevistas, con un gran error muestral, y los resultados aportados, irrelevantes.

10 El PSOE cae en voto directo, pero mejora

El dato más llamativo del último barómetro fue el del PSOE: en voto directo bajó del 23,9 al 18,6 por ciento. Después de «procesarlo», el PSOE subió del 29,9 al 30,5 por ciento. «Tezanos cambia muestra, cuestionario, periodicidad, rompe serie de 22 años... para terminar estimando voto con una regla de tres», subrayó Michavila. Gonzalo Adán cree que, en realidad, el PSOE ha bajado 5 puntos desde julio, pero el CIS lo ha ocultado: «Ha proyectado el voto de manera aritmética sin corregir».