Pedro Sánchez y Pablo Casado reunidos en La Moncloa, en una imagen de archivo - JAIME GARCÍA

Sánchez y Casado se han reunido este lunes a petición del presidente en funciones

El líder del PP ha vuelto a reiterar su posición contraria a apoyar la investidura y a una abstención en la misma

MadridActualizado:

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Pablo Casado, se han reunido esta mañana en el Palacio de la Moncloa a petición de los socialistas para continuar con la aritmética parlamentaria. Casado una vez más ha trasmitido su «no» a una abstención que facilitase la investidura. La cita, a la que ha acudido el líder del PP «por lealtad institucional», había sido solicitada por Sánchez la semana pasada.

No hay avances tras el sanedrín a pesar de la insistencia del presidente del Gobierno en funciones para forzar la abstención de los populares en la sesión de investidura. «El presidente Casado le ha vuelto a reiterar (a Sánchez) su posición contraria a apoyarla y a la posibilidad de una abstención en la misma», aseguran fuentes del Partido Popular, que explican además que el encuentro se ha celebrado a petición de Sánchez ya que la posición en Génova no ha cambiado.

La filtración de la reunión por parte de La Moncloa ha generado malestar en las filas populares después de que el propio PSOE exigiera máxima prudencia y discreción para el encuentro. Asimismo, el líder del PP ha aprovechado para hablar de otros asuntos, según han expresado las fuentes mencionadas, Casado ha señalado la «gravedad» de los pactos del PSOE con Bildu en Navarra y la necesidad de «afrontar medidas legales» para frenar el independentismo en Cataluña.

«Posiciones alejadas»

Por su parte, fuentes socialistas han explicado que han conversado sobre las instituciones comunitarias, las futuras citas europeas, el G-20 y sobre la sesión de investidura. Es precisamente en este último punto, explican desde el PSOE, donde las posturas entre Sánchez y Casado «siguen estando alejadas».

Es la tercera cita entre ambos tras las elecciones generales del pasado 28 de abril y en medio de las conversaciones abiertas por el líder del PSOE para buscar apoyos de cara a su investidura. Las cuentas de Sánchez siguen sin ser una garantía de estabilidad.